Se levantó la remera para denunciar que le dispararon y viralizaron sus pechos

Una estudiante de 23 años venezolana recibió un golpe en el pecho por una granada de gases lacrimógenos que no explotó mientras intentaba ayudar a una mujer desmayada. Cuando Oriana Gutiérrez le mostró el impacto ante cámaras a un periodista, la imagen de sus senos -aún cuando estaban cubiertos- se volvió viral y desató reacciones…

Se levantó la remera para denunciar que le dispararon y viralizaron sus pechos

Una estudiante de 23 años venezolana recibió un golpe en el pecho por una granada de gases lacrimógenos que no explotó mientras intentaba ayudar a una mujer desmayada. Cuando Oriana Gutiérrez le mostró el impacto ante cámaras a un periodista, la imagen de sus senos -aún cuando estaban cubiertos- se volvió viral y desató reacciones diversas en las redes.

En lugar de citar sus dichos ante la prensa, donde destacaba que tenía puesta la “camiseta de la paz” y denunciaba la violencia de la guardia bolivariana, los mensajes que recibió fueron desde acusaciones de querer convertirse en una celebridad hasta cuestionamientos sobre su vida sexual y comentarios sobre el tamaño y características de sus pechos. Los más benévolos la bautizaron como “la luchadora sexy”. Solamente algunos la apoyaron.

La chica se divirtió con los primeros memes, y los comentó, aunque después la situación se volvió incontrolable.

“¿Qué voy a hacer yo con esto? Realmente no lo sé…” dijo Oriana , la chica de Barquisimeto que se encontró de repente con 270.000 seguidores en Instagram.

La catarata de reacciones fue encabezada por el jugador de fútbol colombiano Tino Asprilla, que la invitó a recuperarse de su lesión en su finca. “Yo la cuidaré muy bien”, le propuso. Oriana lo acusó de ser poco caballero.

Pero la invitación algo machista del deportista quedó neutralizada por el aluvión de acusaciones de que utilizó la situación represiva de la que fue víctima para hacerse famosa y observaciones obscenas sobre su cuerpo y su moral.

Los medios de comunicación siguieron la misma línea, con titulares que jugaban con doble sentido.

Los titulares de los medios sobre el reclamo de Oriana.

El solo hecho de que Oriana haya tenido que explicar cuáles fueron sus motivaciones para denunciar evidencia que hay algo que está fuera de foco.

La frivolización de una situación dramática motivó que la chica hiciera un video personal advirtiendo que no concibe haberse convertido en una celebridad de este modo, tranquiliza acerca de su estado de salud y anuncia que no volverá a mostrar sus senos porque no era su intención conseguir fama.

El solo hecho de que Oriana haya tenido que explicar cuáles fueron sus motivaciones para denunciar después de haber estado en peligro de muerte evidencia que algo está profundamente fuera de foco. Amparados en el relativo anonimato de las redes, lo más preocupante es que no solamente varones sino también mujeres lanzaron contra la estudiante comentarios ofensivos y denigrantes.

Lo menos grave es la cosificación. Se puede acordar o no con el motivo de la protesta, pero es inaceptable que una denuncia hecha por una mujer se tome con liviandad. Y es evidente que se ridiculizó el hecho precisamente porque la víctima es una mujer. La falta de empatía y la frivolización de una situación dramática encienden una alarma que no conviene ignorar.