El cura Grassi contra todos: desde la cárcel, inicia una insólita demanda por daños y perjuicios

Desde la cárcel de Campana, donde cumple una condena de 15 años de prisión por corrupción y abuso sexual de menores, el cura Julio Grassi intenta iniciar una demanda por daños y perjuicios contra el psiquiatra Enrique Stola, el abogado Juan Pablo Gallego, el Comité de Seguimiento de los Derechos del Niño presidido por Estela…

El cura Grassi contra todos: desde la cárcel, inicia una insólita demanda por daños y perjuicios

Desde la cárcel de Campana, donde cumple una condena de 15 años de prisión por corrupción y abuso sexual de menores, el cura Julio Grassi intenta iniciar una demanda por daños y perjuicios contra el psiquiatra Enrique Stola, el abogado Juan Pablo Gallego, el Comité de Seguimiento de los Derechos del Niño presidido por Estela Carlotto, y uno de sus denunciantes, el chico- entonces en situación de calle- conocido como Ezequiel. También trata de embestir contra el Ministerio Público (es decir el conjunto de los fiscales), el Poder Judicial Bonaerense y el “Canal 13” (sic).

Grassi nombró al mediador Edgardo Dayan, que envió en su nombre cartas documento a todos los demandados, en las que se los cita para el día 17 de abril al mediodía en una oficina de la zona de Tribunales. La divulgación de la notificación en las redes sociales generó indignación contra el sacerdote.Todavía debe enfrentar un juicio oral y público por el desvío de donaciones destinadas a la Fundación.

El condenado por abuso sexual y protegido de Francisco-que-es-Bergoglio, JULIO CESAR GRASSI, me hace y nos hace juicio por “daños y perjuicios” desde la Cárcel. pic.twitter.com/4Gn6Rgvr0g

— Enrique Stola (@Stolae) 27 de marzo de 2019

El pedófilo aún sigue detentando su investidura a pesar de que su condena fue confirmada por la Corte Suprema en marzo del 2017. También recibió una pena de dos años de prisión en suspenso por malversación de fondos que eran donados a la Fundación Felices los Niños, y que utilizó durante cuatro años para el alquiler de una casa quinta en Hurlingham.

Todavía debe enfrentar un juicio oral y público por el desvío de donaciones destinadas a la Fundación. Una investigación periodística determinó que las derivaba a la cárcel donde estaba alojado a cambio de mejores condiciones de detención.

Recientemente, el ADN de Grassi fue incluido en el Registro Nacional de Violadores. El cura se negó inicialmente, pero ante la insistencia judicial, accedió a que se le tomara una muestra de saliva con un hisopo en su celda.

Una dura respuesta

El primero en contestar la citación en duros términos fue el abogado Juan Pablo Gallego. “Rechazo la carta por resultar palmaria y a todas luces improcedente, abusiva temeraria, intimidatoria, amenazante y constituir su remisión un acto a todas luces ilícito, dirigido con conocimiento del dolo a provocar amedrentamiento”, dice.

Gallego informa al letrado elegido por Grassi que los nombres de fantasía incluidos en el texto no son personas que puedan ser demandadas, le informa que no puede representar a un detenido con condena firme y que duda que éste pueda presentarse a la mediación.

Es grave que aún desde prisión siga tratando de amedrentar a sus víctimas.

El abogado de las víctimas de Grassi califica a la carta documento recibida y a sus términos de “dislate”, “absurda” “nula”, “inexistente” e “ilegal” y intima al mediador a indicar el origen de los fondos empleados para “materializar la maniobra de intimidación tumbera encomendada por el delincuente sexual” para conocimiento de las autoridades competentes, inclusive las eclesiásticas.

“Es grave que aún desde prisión siga tratando de amedrentar a sus víctimas, intentando darles sensación de total impunidad”, opinó.

Entretanto, el psiquiatra Stola, sorprendido por la iniciativa del religioso, se preguntó: ” ¿Se imaginan qué pasaría si todos los abusadores-violadores condenados, imitando al abusador-cura-Grassi, comienzan a hacer juicios por “daños y perjuicios” a los abogados y abogadas actuantes, periodistas que investigan, terapeutas que son testigos, etc? “

¿Se imaginan que pasaría si todos los abusadores-violadores condenados, imitando al abusador-cura-Grassi, comienzan a hacer juicios por “daños y perjuicios” a lxs abogadxs actuantes, periodistas que investigan, terapeutas que son testigos, etc.?

— Enrique Stola (@Stolae) 28 de marzo de 2019

En cuanto al Comité de Seguimiento de los Derechos del Niño, sostuvo Nora Shulman: “No entendemos de qué se trata. No sabemos qué quiere este señor, que está en la cárcel condenado. Está atacando a una organización que defendió los derechos de los chicos vulnerados. No nos arrepentimos de nada, vamos a seguir luchando para que se quede donde está y no agreda a ningun niño. Aprovechamos para pedirle vehementemente al Vaticano que no siga siendo cura, impartiendo los sacramentos, vistiendo hábito “.

El joven conocido como Ezequiel denunció haber sido abusado sexualmente por Grassi en la sede de la Fundación Felices los Niños en el año 2002. Fue forzado a retractarse en sede judicial mediante presiones y engaños con la intervención del abogado del propio abusador, pero luego ratificó su testimonio contra el cura durante el juicio oral en el que fue condenado a prisión por el caso del menor conocido como Gabriel.