‘Día sin mujeres’ de México vacía lugares de trabajo y escuelas

Andrea Navarro Bloomberg Default Foto: Bloomberg Las concurridas calles y el metro de Ciudad de México estaban inusitada e inquietantemente vacías el lunes por la mañana, y muchas escuelas, tiendas y oficinas solo estaban medio llenas. Millones de mujeres en México están participando en el movimiento conocido como ‘Un día sin nosotras’, tendencia en línea…

‘Día sin mujeres’ de México vacía lugares de trabajo y escuelas

Andrea Navarro

Bloomberg Default Foto: Bloomberg

Las concurridas calles y el metro de Ciudad de México estaban inusitada e inquietantemente vacías el lunes por la mañana, y muchas escuelas, tiendas y oficinas solo estaban medio llenas.

Millones de mujeres en México están participando en el movimiento conocido como ‘Un día sin nosotras’, tendencia en línea como ‘#UnDíaSinNosotras’, boicoteando la escuela y el trabajo para llamar la atención sobre las crecientes tasas de violencia contra las mujeres. Según los organizadores, el boicot mostraría a los hombres de México cómo serían sus vidas sin mujeres.

En la escuela de jardín de infancia Neill Park en el barrio de Condesa de Ciudad de México, solo tres cuidadores masculinos de un personal de 22 cuidaban a los niños. En Maque, un restaurante cercano, los hombres duplicaron sus turnos para cubrir a sus compañeras de trabajo. En la radio, la presentadora Martha Debayle guardó silencio durante su programa mejor calificado, y en cambio reprodujo grabaciones de niños pequeños hablando sobre lo que las mujeres significan para ellos. Y en forma impresa, la columnista Viridiana Ríos dejó el lunes su columna en Expansión Política en blanco, con solo un breve párrafo que dice, en parte: “Si un día yo fuera una de las 10 mujeres que matan a diario en México, así es como se vería este espacio. En blanco”.

Violencia en aumento

En 2018, México ocupó el décimo lugar en América Latina en el número de feminicidios –el asesinato de mujeres y niñas por parte de hombres y por cuestiones de género–, por detrás de países como El Salvador y Honduras, según la medición más reciente del Observatorio de Igualdad de Género para América Latina y el Caribe. Pero en los últimos cinco años, la tasa de feminicidios en México ha crecido a más del doble, según la Secretaría de Gobernación de México, que informó que más de 1.000 mujeres fueron asesinadas en 2019, en comparación con 912 el año anterior y 426 en 2015.

Los activistas han condenado durante mucho tiempo la cultura de México como degradante y peligrosa para las mujeres. El último escándalo se produjo después de que el cuerpo mutilado de Ingrid Escamilla, de 25 años, fuera descubierto el 9 de febrero, y las horribles fotos de su cadáver circularan en las redes sociales. Un periódico imprimió una en su portada bajo el titular, “La culpa la tuvo Cupido”, que provocó aún más furia por las actitudes arrogantes hacia los feminicidios.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido criticado por su respuesta a los últimos casos de alto perfil, y los manifestantes le han pedido que garantice la protección de las mujeres y la justicia para las víctimas.

Empresas y AMLO aceptan boicot

Algunas de las empresas más grandes del país, como Wal-Mart de México SAB y varios bancos, dijeron que respetarían la decisión de sus empleadas de participar en el boicot.

Las cámaras empresariales Coparmex y CCE dijeron que apoyaban el boicot y pidieron a otras empresas hacer lo mismo. “Todos hemos fallado como sociedad”, dijo la CCE en un comunicado el 24 de febrero. “El gobierno y la sociedad deben garantizar a las mujeres el derecho a vivir una vida digna y libre de violencia”.

No todos los lugares de trabajo participaron. Por ejemplo, el 80% de las enfermeras en la clínica de salud Sanatorio Durango de Ciudad de México son mujeres, y la directora de recursos humanos, Lucila Castillo, dijo que habría sido imposible que el 20% restante de enfermeros las cubriera. Mientras vestía púrpura, dijo que aunque apoyaba el movimiento, tendría que mostrar su apoyo sin faltar al trabajo. “No podemos dejar de prestar atención médica”, dijo. “No puedo decirle a los pacientes enfermos que vuelvan mañana. Pero apoyamos la causa”.

Durante su conferencia de prensa de la mañana, el lunes, López Obrador dijo que el movimiento es en gran medida legítimo y no será reprimido por el gobierno. Pero también acusó a algunas facciones de ser conservadoras disfrazadas de feministas que quieren desacreditarlo.

El domingo antes del boicot estuvo marcado globalmente por las manifestaciones del Día Internacional de la Mujer. En México, miles de manifestantes salieron a las calles de la capital y otras ciudades reclamando con consignas como “¡ni una asesinada más!”, para protestar contra un aumento en los asesinatos de mujeres y en la violencia de género.

El lunes por la mañana, esa energía continuó con el boicot, y algunos hombres notaron una diferencia. “Necesitamos estar más conscientes de nuestro comportamiento”, asegura Aaron Sánchez, un chef de Maque. “Necesitamos valorar más a las mujeres y darnos cuenta de que esto no es una guerra contra los hombres. Es una guerra contra las personas malas”.