Puntos de inflexión climáticos pueden llegar en cuestión de años

Cambios irreversibles pueden comenzar a remodelar el ecosistema del mundo en los próximos años, mucho antes de lo que se pensaba. Un nuevo estudio publicado el martes en Nature Communications examina la mecánica de estos puntos de inflexión en 40 ecosistemas separados, incluidos bosques, arrecifes de coral y pantanos. Con base en estudios y modelos preexistentes,…

Puntos de inflexión climáticos pueden llegar en cuestión de años

Cambios irreversibles pueden comenzar a remodelar el ecosistema del mundo en los próximos años, mucho antes de lo que se pensaba.

Un nuevo estudio publicado el martes en Nature Communications examina la mecánica de estos puntos de inflexión en 40 ecosistemas separados, incluidos bosques, arrecifes de coral y pantanos. Con base en estudios y modelos preexistentes, los autores sugieren que la aparente estabilidad de los ecosistemas más grandes del mundo es “una guía engañosa de la velocidad potencial de su colapso”.

Los hallazgos aportan un nuevo rigor al estudio de cómo la contaminación y la degradación de los sistemas terrestres pueden transformar el medio ambiente global. Si bien las predicciones precisas aún están fuera del alcance, escribe el autor, “debemos prepararnos para que se produzcan cambios de régimen en cualquier sistema natural durante las escalas de tiempo ‘humanas’ de años y décadas, en lugar de escalas de tiempo multigeneracionales de siglos y milenios”.

Los autores dicen que los gobiernos deberían aprovechar el tiempo que tienen ahora para arreglar estos sistemas cada vez más frágiles. Una vez que comiencen a caer, la transformación será rápida. Las selvas tropicales de la Amazonía, escriben, podrían convertirse en sabanas abiertas en medio siglo. Los arrecifes de coral del Caribe podrían necesitar solo 15 años para morir.

El análisis se une a una colección de estudios en rápida expansión que intentan aclarar los riesgos para los sistemas de la Tierra más críticos para la estabilidad ecológica y los sistemas humanos. Este trabajo más amplio también se centra en las corrientes de aguas cálidas del Atlántico que mantienen Europa templada, los monzones africanos e indios, y el derretimiento de las capas de hielo polar que contribuye al aumento de los mares. 

En la vida cotidiana, causa y efecto, el pensamiento lineal puede llevar a las personas bastante lejos. Pero comprender cómo es probable que ocurran los cambios, lentamente y luego todos a la vez, puede ser el primer paso para abordarlos, particularmente cuando se trata de los bosques masivos que almacenan carbono en el planeta. “Hay acciones efectivas que podemos tomar ahora, como proteger el bosque existente, manejarlo para mantener la diversidad y reducir las presiones directas de la tala, la quema, el despeje y el cambio climático”, asegura Georgina Mace, profesora de biodiversidad y ecosistemas en University College London, en un comunicado.