Saborido y Rep regresan a escena con una fórmula de “peronismo inclusivo”

Pedro Saborido, ex guionista de Tato Bores y co-creador de “Peter Capusotto y sus videos”, y el dibujante Miguel Rep retomarán el jueves en San Telmo la propuesta titulada “Beatles, humor político, sexo y Fernández”, definida como “una charla dibujada, al borde del espectáculo”, en el que el humor y la reflexión se cruzan con…

Saborido y Rep regresan a escena con una fórmula de “peronismo inclusivo”

Pedro Saborido, ex guionista de Tato Bores y co-creador de “Peter Capusotto y sus videos”, y el dibujante Miguel Rep retomarán el jueves en San Telmo la propuesta titulada “Beatles, humor político, sexo y Fernández”, definida como “una charla dibujada, al borde del espectáculo”, en el que el humor y la reflexión se cruzan con una propuesta de “peronismo inclusivo”.

“Habrá un peronismo esencialista, tal vez, pero lo mejor del peronismo aparece cuando no lo es, cuando amplía, cuando ratifica su vocación frentista, cuando no asume como propio aquello que de él dicen sus detractores”, aseguró Saborido en diálogo con Télam y mientras se alistaba para subir el jueves a las 21 al escenario de Bebop Club, en Moreno 364, del barrio de San Telmo.

El encuentro se presenta como “una charla dibujada” que atraviesa regularidades del discurso de Saborido: Lennon y McCartney, Perón y Evita, el humor, la fascinación para soportar el capitalismo, y el devenir del peronismo.

Allí Saborido asume la tarea de la reflexión y el diálogo mientras que Rep, también bajo la misma tradición del peronismo (su último libro es “Evita, nacida para molestar”), dibuja en vivo y su trabajo se proyecta en una pantalla gigante.

“Nos permitimos decir estupideces, cosas graciosas y dudar. Sobre todo dudar. Y en ese sentido tiene mucha incidencia el público. Porque hay un un 40 por ciento de la charla que siempre cambia. Nadie que vaya a vernos va a escuchar dos veces lo mismo. Y mucho menos en relación con los dibujos de Miguel, que nunca son iguales”, adelantó.
A propósito del retorno del espectáculo en Bebop (luego entrará en un impase), Télam dialogó con Saborido, autor de “Una historia del Peronismo”, sobre el modo en que el espectáculo funciona con los diferentes formulaciones del movimiento y la forma en que, desde la actualidad, se revisita el pasado.

El año pasado, en el mismo barrio de San Telmo, pero en otro espacio, Rep sufrió una suerte de repudio mientras presentaba “Evita, nacida para molestar”, promovido por un grupo de militantes que entendían que se laceraba a la figura histórica.

Télam: El relato del peronismo tiene un costado dorado, feliz, en su nacimiento en los 40, pero luego es atravesado por violencias, muertes, desapariciones… ¿Hay alguna dificultad particular para tomarlo desde el arte o desde el humor o, en cambio, son esas razones y contradicciones justamente las que animan a interpelarlo en forma permanente?
Pedro Saborido: Lo que ocurre es que todo eso no es exclusivo del peronismo. La muerte y el drama no son una práctica exclusiva del peronismo. Para nada. Aparecen en toda escala humana. Quizá no en un grupo de ajedrecistas, pero sí en todos los “ismos”. Las contradicciones y la violencia aparecen en el comunismo, en el radicalismo. En ese sentido, no trabajamos el peronismo con complejo de inferioridad. El peronismo ha persistido y permanecido por sus virtudes, no por sus defectos. Siempre hay un lugar de responsabilidad. Está claro que existe la tentación del humorista de trabajar con la provocación. De mostrarse como el más pistola y jugar a quién provoca más, a quién es el más ácido, quién el más agresivo. Pero nosotros con Miguel trabajamos en otra galaxia, en la galaxia atravesada por el pasado reprimido, por la dictadura, por la psicoldelia, el escape, el absurdo. No elegimos el camino de la provocación.

T: Cómo te parece que funciona esta etapa actual del peronismo en relación a su discurso histórico y su tradición. Alberto Fernández enfatizó en la campaña una línea en torno a superar la grieta y algunas contradicciones sociales, ¿Cómo aparece eso dentro del discurso clásico del peronismo? ¿Cómo funciona, en ese punto, la asociación con la figura de Alfonsín, que tanto reivindica?
PS: Habrá una esencia peronista, puede ser, pero los mejores momentos del peronismo se dan cuando no predomina la cepa esencialista, cuando puede y se propone ampliar. Y no por eso pierde su esencia. A veces el peronismo tiende a verse a sí mismo como sus detractores lo señalan, como sus detractores hablan de él. En ese sentido la reivindicación de Alfonsín no es novedosa, también la hicieron Néstor, Cristina y Cafiero en los 80. El peronismo amplía porque busca la mayoría y la mayoría sólo se puede buscar ampliando.