Prohibiciones de vuelo no ayudan mucho en esta pandemia

Justin Fox Brexit Endgame Poses Risk To Airline Stocks Foto: Bloomberg En 2006, cuatro epidemiólogos —dos del Reino Unido y dos de Estados Unidos— publicaron un extraordinario estudio en la revista científica Nature sobre “Estrategias para mitigar el pánico por la gripe”. Para un lector lego, las partes más atractivas son los fascinantes videos, disponibles…

Prohibiciones de vuelo no ayudan mucho en esta pandemia

Justin Fox

Brexit Endgame Poses Risk To Airline Stocks Foto: Bloomberg

En 2006, cuatro epidemiólogos —dos del Reino Unido y dos de Estados Unidos— publicaron un extraordinario estudio en la revista científica Nature sobre “Estrategias para mitigar el pánico por la gripe”. Para un lector lego, las partes más atractivas son los fascinantes videos, disponibles como archivos bastante grandes en la sección “Información complementaria”, debajo del artículo principal (no se moleste en intentar verlos en un teléfono móvil), que muestran la propagación, auge y disminución de una hipotética pandemia durante 140 días en el Reino Unido y 170 días en el país norteamericano.

En EE.UU., el brote se inicia con algunos puntos rojos en el mapa, se propaga lentamente durante semanas y luego se dispara rápidamente en todo el país. O, como lo describieron los autores, “la propagación preliminar se centra en torno a los contagios iniciales (generalmente en centros urbanos) importados del extranjero, pero rápidamente se extienden de manera casi homogénea por toda la población“.

También ofrecieron algunas conclusiones basadas ​​en modelos matemáticos sobre lo que podría desacelerar la propagación de la enfermedad. El artículo aborda el cierre de escuelas, cuarentenas en los hogares, medicamentos y vacunas, pero aquí nos vamos a centrar en las restricciones de los viajes. Estas pueden ralentizar el curso de una pandemia, según el modelo, pero tienen que ser espectacularmente eficientes para frenarla bastante. Si las prohibiciones de viaje redujeran los contagios importados en 99,9%, podrían retrasar el punto álgido de la pandemia en EE.UU. en seis semanas, según el estudio. Si los redujeran en 90%, el retraso sería inferior a dos semanas.

Por lo tanto, las restricciones de viaje pueden ser medidas efectivas contra una pandemia, pero no para siempre, y su impacto es menor o inexistente si la enfermedad ya se encuentra ampliamente presente. Un ejercicio completamente nuevo de modelos realizado por 16 investigadores de Italia y EE.UU. que se publicó la semana pasada en la revista Science (ambos artículos discutidos aquí están fuera de los filtros de pago habituales para el acceso a las revistas) ofrece algunas estimaciones para el Covid-19, y concluyó que la cuarentena china de viajes de Wuhan, donde se originó el brote, solo retrasó la progresión de la epidemia de coronavirus entre tres y cinco días dentro de China ya que muchas personas contagiadas en Wuhan ya habían viajado a otras ciudades del país.

Los autores concluyeron que es probable que prohibir los viajes desde y hacia China, como lo hicieron EE.UU. y las aerolíneas cancelando vuelos, haya tenido un mayor impacto en la cantidad de personas contagiadas en otros países, reduciendo los casos importados desde China en 77%. No obstante, el estudio también concluyó que incluso una prohibición efectiva de 90% retrasaría la difusión de la enfermedad en solo un par de semanas. Sin grandes disminuciones en la transmisión dentro de los países —al cancelar grandes eventos, cerrar escuelas y oficinas y otras medidas de distanciamiento social, las disposiciones “solo afectarían levemente la trayectoria de la epidemia”.

Estos son los resultados de ejercicios de modelos matemáticos (que forman parte importante de la epidemiología en estos días), que no son prueba de nada. Pero coinciden con lo que hemos visto en el último mes. Las restricciones de viaje que el presidente Donald Trump impuso el 31 de enero a China —criticadas en ese momento por la Organización Mundial de la Salud y algunos políticos demócratas por considerarlas contraproducentes— sí parecen haber frenado la propagación del coronavirus en EE.UU. en relación con otros países como Irán e Italia. Pero no la detuvieron, y la epidemia ahora parece estar en la misma aterradora trayectoria en EE.UU. que la que ha seguido en casi todas partes. Lo que significa que las restricciones a los viajes a Europa que Trump anunció anoche son casi inútiles.