Brecha en datos de Reino Unido daña credibilidad: Lionel Laurent

¿Cuántas personas han muerto por coronavirus en el Reino Unido? Es una pregunta desoladora con muchas respuestas, demasiadas, si se considera la importancia de este número para un público ansioso, para los políticos que intentan elaborar una estrategia y para los mercados financieros que buscan orientación.Al 14 de abril, el recuento diario oficial de muertes…

Brecha en datos de Reino Unido daña credibilidad: Lionel Laurent

¿Cuántas personas han muerto por coronavirus en el Reino Unido? Es una pregunta desoladora con muchas respuestas, demasiadas, si se considera la importancia de este número para un público ansioso, para los políticos que intentan elaborar una estrategia y para los mercados financieros que buscan orientación.Al 14 de abril, el recuento diario oficial de muertes de Covid-19 del Reino Unido registraba un total de 12.868, lo que sugeriría un brote aparentemente más benigno que en Italia, España, Francia o Estados Unidos. Pero este número tiene un gran problema: solo cuenta las muertes en hospitales de personas cuyas pruebas del virus fueron positivas. No logra capturar otras fuentes, como las muertes en hogares de ancianos, donde los residentes de edad avanzada son particularmente vulnerables y donde el personal carece de equipos adecuados.

Otra forma de tratar de dimensionar el tamaño de la crisis del virus es mirar todos los certificados de defunción y contar los que mencionan Covid-19. Dichos datos los compila la Oficina Nacional de Estadísticas y proporcionan una imagen más completa, aunque con un desfase de publicación de 11 días. La última cifra, que abarca el período hasta el 3 de abril, muestra 5.979 muertes por coronavirus registradas en Inglaterra, la zona del Reino Unido con mayor número de víctimas. Por el contrario, si se utiliza el recuento diario oficial de hospitales, las muertes en Inglaterra a esa fecha totalizaban 3.939. Esa es una brecha de 2.040 fallecidos, o 51,8%. La diferencia había sido aún mayor, de más de 60%, a principios de mes.Ahora hay preocupación de que incluso los certificados de defunción no estén captando la magnitud de la tragedia humana que tiene lugar en los hogares de ancianos. La falta de pruebas significa que los casos podrían no ser reportados y la tensión en el sistema podría estar conduciendo a errores: esta semana una persona denunció en Channel 4 News que algunos médicos simplemente no registraban las sospechas de muertes por coronavirus. Las casas de reposo comienzan a tratar de llenar el vacío de información, y los medios informaron el miércoles que el estimado de muertes en dicho sector ascendía a 1.400 en Inglaterra. Esa cifra es mucho más alta que las 217 muertes en hogares de ancianos registradas por la Oficina Nacional de Estadísticas hasta el 3 de abril.Dados los problemas de credibilidad y confianza pública que están en juego, especialmente si se considera el reciente contagio del primer ministro, Boris Johnson, con el virus, existe un incentivo obvio para que el Gobierno británico haga un esfuerzo por incluir los datos de hogares de ancianos en el recuento diario, que es lo que las organizaciones dedicadas al cuidado de personas piden explícitamente. Sin embargo, eso aún no ha sucedido. El desafío, aparentemente, es equilibrar la velocidad con la rigurosidad. “Tenemos que tener absoluta claridad de que la causa de muerte que se atribuye es la correcta y hacerlo bien en el certificado de defunción es lo que toma tiempo”, explicó recientemente un funcionario.¿Este equilibrio es tan difícil? Otros países lo han logrado. Alemania informa diariamente todas las muertes con pruebas positivas de coronavirus, al igual que Irlanda. La falta de conteo sigue siendo un riesgo en todas partes, pero la vulnerabilidad obvia de los hogares de ancianos se ha vuelto imposible de ignorar. Francia, que inicialmente tenía la misma metodología que el Reino Unido, modificó su conteo diario el 2 de abril para incluir las casas de reposo, y no exige que todas las personas se sometan a pruebas para ser incluidas en las estadísticas. Esto ha tenido un gran impacto en las cifras de Francia, ya que los hogares de ancianos representan el 38% del total de muertes, pero los beneficios de la transparencia valen el costo de un aumento óptico en las muertes.Incluso mientras continua con su propia forma de llevar las estadísticas, el Gobierno británico se complace en compararse con sus vecinos europeos y evita deliberadamente cualquier discusión sobre la metodología. Cuando el secretario de Salud, Matt Hancock, comparó recientemente la tasa de mortalidad del Reino Unido con la de Italia y España, dijo que las cifras de Gran Bretaña habían aumentado debido a su mayor población. La cuenta de Twitter de Johnson regularmente publica una tabla de “comparación global de muertes” que compara directamente el recuento hospitalario de Gran Bretaña con las cifras de países como Francia, que son más completas. Sin embargo, si Francia realmente usara la misma metodología que el Reino Unido, el número de muertes se reduciría repentinamente de 17.167 a 10.643. Imagínese el clamor.Esto no es solo un problema de datos erróneos, incluso si la crisis del coronavirus tuviera más responsabilidad de la que realmente le corresponde en esto. También se trata del costo humano que conlleva “retocar” muertes. Es un tema emocional para los familiares obligados a estar separados de sus seres queridos incluso cuando mueren, y una fuente de ansiedad general para las personas a las que se les pide que renuncien a su libertad para luchar contra un enemigo invisible y salvar vidas. Si la información que los gobiernos entregan a diario a sus ciudadanos se convierte en una fuente de desconfianza, habrá repercusiones en el futuro. El Reino Unido debería garantizar de manera proactiva que eso no suceda.