El 87% de las empresas dice tener dificultades para pagar los salarios

por Luis Di Lorenzo Momento. Guzmán, al presentar la oferta inicial a los acreedores. Foto: cedoc Tras treinta días de aislamiento social preventivo y obligatorio, el resultado sanitario es positivo: el Gobierno remarca que se han evitado muchas más muertes que sí pueden contabilizarse en otros países de la región y el mundo. En paralelo,…

El 87% de las empresas dice tener dificultades para pagar los salarios

por Luis Di Lorenzo

Momento. Guzmán, al presentar la oferta inicial a los acreedores. Foto: cedoc

Tras treinta días de aislamiento social preventivo y obligatorio, el resultado sanitario es positivo: el Gobierno remarca que se han evitado muchas más muertes que sí pueden contabilizarse en otros países de la región y el mundo. En paralelo, la situación de las empresas también arroja un balance contundente: el 87% no está en condiciones de pagar salarios, según una encuesta hecha entre 600 firmas, que la Unión Industrial Argentina difundió ayer, y que además incluye otro dato alarmante para el plan que el Gobierno lanzó en rescate del sector privado: al 15 de abril, cuando concluyó el sondeo, ocho de cada diez consultados no habían logrado obtener los préstamos subsidiados.

El panorama es tétrico. Hay un 72% de las empresas con caída de las ventas superior al 60%. Dentro de este grupo, el 65% son empresas de actividades no exceptuadas. “El restante 35% responde a actividades exceptuadas, por lo que incluso en los sectores esenciales la producción y las ventas están condicionadas”, indica el trabajo de la central fabril, que refleja el impacto económico de las restricciones tomadas para combatir el coronavirus, una catástrofe económica que se replica en todo el mundo.

Asimismo, el 87% de las empresas tiene serias dificultades para pagar sueldos, según el informe de la UIA. El 64% manifiesta que no podrá pagar salarios, y otro 23%, que solo podrá pagar aproximadamente la mitad. El 28% restante registró menor caída de las ventas, de hasta el 60%, entre las que predominan las empresas de actividades exceptuadas. Pero aun así, entre ellas, dada la caída de las ventas, el 40% de las empresas tendrá dificultades para pagar sueldos. En concreto, el 25% no sabe si podrá pagarlos, y otro 15% solo podrá pagar a medias.

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Finanzas. También hay serias dificultades financieras generalizadas en todos los sectores, incluso en aquellos rubros exceptuados del aislamiento. En ambos casos, las empresas tienen 75% de cheques rechazados en abril, y entre las más afectadas, con caída de ventas superior al 60%, casi un 40% de las empresas tiene más del 30% de rechazos.

Al cierre de la encuesta, en tanto, quedó de manifiesto que el plan oficial de asistencia a las empresas con créditos de emergencia llegó con demoras, porque en su mayoría no pudieron acceder a los programas de crédito. Hay un 80% de empresas con dificultades para el pago de sueldos que no pudieron acceder a crédito bancario del 24% de tasa con garantía estatal que lanzó el Poder Ejecutivo, lo que suscitó el enojo del presidente Alberto Fernández con el sistema bancario.

“Los datos relevados han sido compartidos con las autoridades nacionales para mejorar la implementación de medidas vigentes y el diseño de iniciativas que atiendan las problemáticas descriptas”, detalló el trabajo de la UIA, que marca el clima empresarial hoy.

Deuda. En paralelo, y con mucho menos interés del que hubiesen tenido hace un par de meses, los principales industriales monitorean también el avance de la negociación con los acreedores, luego de la presentación de la oferta del Gobierno durante la semana, cuyos detalles se difundieron el viernes.

Javier Madanes Quintanilla, dueño del gigante del aluminio Aluar y la fábrica de neumáticos Fate, dice que todavía hay que esperar “especificaciones”, pero ve una negociación nada fácil: “Mi sensación es que esto no va a correr con mucha aceptación. De entrada va a haber un rechazo grande”.

Además, subrayó: “Nos tocó negociar en un momento de condiciones internacionales horribles, no veo ni que el Gobierno pueda mejorar mucho lo que ofrece ni que los de afuera estén en condiciones de aceptar algo que el Gobierno les pueda ofrecer”. Y agregó: “La única chance es conseguir un tiempo de espera de todas las partes, pero cualquiera puede actuar”.

Por su parte, José Urtubey, dueño de la empresa Celulosa y directivo de la Unión Industrial Argentina, se muestra cauto: “Es un proceso que recién comienza, y hay que ver cuál va a ser la respuesta de los bonistas con jurisdicción extranjera. Mi expectativa es que la puedan aceptar”.

Ante la pregunta de PERFIL de por qué sería tan duro caer en default para conseguir un mejor acuerdo, en este contexto global, el empresario salteño respondió que “sería grave caer en default, pero me parece razonable la oferta”.


El miércoles arranca el tictac del default

Tras la presentación de la oferta de Martín Guzmán para el canje de deuda, la atención se concentra en el miércoles que viene, el 22 de abril, como fecha clave. Ese día vencen US$ 500 millones por los intereses del Global 21, 26 y 46, uno de los títulos que entran en la reestructuración.

Hay consenso entre los economistas en que es probable que ese día no pague. Todavía habrá espacio para seguir negociando con los acreedores, ya que seguirán vigentes los veinte días que anticipó el ministro que tendrán los bonistas para aceptar la oferta.

Si no se paga, no habrá default oficial en ese momento porque corren los treinta días de gracia, pero sí se enfrentará lo que las calificadoras marcan como un “evento” de crédito. Pero el pago para evitar el “coronafault” deberá llegar antes del 22 de mayo.

Para los especialistas de los bancos de inversión, “parece una oferta para empezar a negociar”. Todavía se esperan los detalles que se conocerán con la publicación en la Securities and Exchange Commission, la comisión de valores de Estados Unidos.

Al presentar la oferta antes de la fecha de pago, si los bonistas no la aceptan, el Poder Ejecutivo puede “jugar con la duda de si va a pagar o no incluso como amenaza”, según indicó el economista Guido Lorenzo, de LGC.

R.P.