50 años reflejando el tiro deportivo

Armas, caza menor, caza mayor, balística, tiro, todas son disciplinas que se entremezclan y que, en la revista, fueron apareciendo con mayor y menor intensidad en este medio siglo. ¿Por qué esas pausas? Recordemos que el mensuario se inicia en la presidencia del general Alejandro Lanusse que, como buen militar, tiene una óptica positiva sobre…

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Armas, caza menor, caza mayor, balística, tiro, todas son disciplinas que se entremezclan y que, en la revista, fueron apareciendo con mayor y menor intensidad en este medio siglo. ¿Por qué esas pausas? Recordemos que el mensuario se inicia en la presidencia del general Alejandro Lanusse que, como buen militar, tiene una óptica positiva sobre la práctica de tiro. Sin embargo, a los ocho meses asume Héctor Cámpora, con lo que comienza una serie de cuatro presidencias, todas inconclusas, hasta marzo de 1976 en que, otra vez, vuelven las Fuerzas Armadas al poder. Recién con la asunción de Ricardo Alfonsín, a fines de 1983, queda establecida para siempre la bendita democracia que, con el paso de los años, empezó a poner reparos en el tema de las armas. Este marco explica, en gran medida, la irregularidad en la aparición de artículos sobre tiro.

Tempranamente, autores como Martín Battistesa escriben sobre este antiguo pasatiempo, traído a nuestro país por los inmigrantes que lo disfrutaban en su Europa natal, por ejemplo, los suizos e italianos. Las notas, en general, se basan en la práctica en distintos clubes, como el Tiro al Segno y su nueva pedana en El Palomar, o el Tiro Federal de Lomas y el Campeonato Confraternidad. Otra buena razón para hablar del tiro es su presencia en los Juegos Olímpicos, donde solo faltó a dos citas, muy anteriores a la revista, en 1904 y 1928. No obstante, solo Enrique Díaz Sáenz Valiente logró entrar en un podio, con su medalla de oro en pistola rápida en 1955.  

Enrique Landini es autor de muchos artículos especialmente de tiro con escopeta y fusiles, aplicado a la caza deportiva, abundantes en consejos para la adquisición de armas, miras y municiones, además de, por ejemplo, la correcta colocación del cuerpo. Siguiendo esta línea se le suma Carlos Rebella, aprovechando, por ejemplo, la silueta de ciervo en movimiento del Tiro Federal Argentino para prepararse para la temporada de caza.

En cinco décadas, la revista da la bienvenida a muchas armas nacionales. La industria local disfruta de un gran auge en las décadas de 1970 y 1980 hasta que la apertura de la importación sin restricciones le propina un tiro en la cabeza, si se me permite el paralelismo.

Ya en la década siguiente, Carlos Couto escribe mucho sobre rifles, recargas, pólvoras, puntas, shell holders y temas aledaños. En este siglo se le suman Vinicio Frigeni, Horacio Gallo y Pablo Crespo, de quien lamentamos profundamente comunicar su fallecimiento semanas atrás. A su vez, se difunden los torneos promocionales de tiro que organiza la Asociación de Industriales y Comerciantes de Artículos para Caza y Pesca, AICACYP. Es frecuente que, el por entonces director de la revista, José Luis Aldorisio, entregara premios a los jóvenes alentados a la práctica la puntería en blancos. Hoy en día la situación ha cambiado tanto que debieron reunirse una serie de asociaciones y entidades relacionadas con la caza, el tiro y el coleccionismo para crear una mesa que dialogue con el gobierno nacional en búsqueda de la defensa de los derechos de portación y empleo de armas por parte de legítimos usuarios, ubicados en un extremo opuesto a quienes las usan ilícitamente y, sin embargo, englobados equivocadamente como si ambos mundos fueran lo mismo.