Villa Gesell al servicio de Luis Alberto Spinetta: así se rodó “Balada para un Kaiser Carabela”

El Flaco aceptó protagonizar y musicalizar un mediometraje poético y experimental a mediados de los 80. En diálogo con TN Show, el cineasta Fernando Spiner recuerda cómo fue dirigir ese proyecto.Fecha de publicación: 23 de enero 2022, 21:16hsLuis Alberto Spinetta en el rodaje de “Balada para un Kaiser Carabela”. (Foto: Archivo)Todo está encendido, todo funciona…

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El Flaco aceptó protagonizar y musicalizar un mediometraje poético y experimental a mediados de los 80. En diálogo con TN Show, el cineasta Fernando Spiner recuerda cómo fue dirigir ese proyecto.

Luis Alberto Spinetta en el rodaje de “Balada para un Kaiser Carabela”. (Foto: Archivo)

Todo está encendido, todo funciona a la perfección. Hay locales comerciales con luces vibrantes de neón, casas de videojuegos con fichines arrojando melodías MIDI y boliches abiertos. El lugar parece listo para recibir a miles de turistas, pero solo hay una persona. No queda claro quién está varado en este universo, si él o la ciudad.

La postal proviene de Balada para un Kaiser Carabela, un cortometraje dirigido por Fernando Spiner y protagonizado por Luis Alberto Spinetta. El sitio descrito puede sonar a Las Vegas –incluso se muestra que únicamente se puede llegar si se cruza un vasto desierto-, pero el rodaje fue en Villa Gesell.

Las filmaciones se realizaron en 1987 y el pueblo costero se puso a disposición de su visitante ilustre. Como si hubiese sido necesario reforzar la idea de que se trata de una de las cunas del rock nacional -algo que Juan Ignacio Provéndola expone maravillosamente en el libro Villa Gesell Rock & Roll-, los habitantes fueron una parte clave de la producción.

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Hay unos segundos del metraje que representan el esfuerzo y el compromiso que tuvieron los geselinos para que se materialicen las ideas de un cineasta local que estaba dando sus primeros pasos: el momento en el que la cámara se apoya en la loma de la calle 3, entre 104 y 105, y enfoca hacia el norte; allí, donde en este mismo momento seguramente hay un mar de gente, quizás por única vez, no hubo absolutamente nadie.

El afiche de “Balada para un kaiser carabela”. (Foto: Archivo)

“Mucha gente trabajó, llevándonos las cosas con los jeeps o cocinando. Incluso, los hoteles nos alojaron gratuitamente. Fue una semana larga de rodaje y hubo una colaboración total del pueblo”, recuerda Spiner en diálogo con TN Show sobre el corto que es exhibido como parte de la muestra Los 80. El rock en la calle -que se puede ver hasta el 30 de mayo en el Museo Histórico Nacional (Defensa 1600, CABA)-.

Para ese entonces, el cineasta había regresado de estudiar cine en la emblemática Cinecittà de Roma y no se le ocurrió un mejor escenario para su idea que el lugar donde había transcurrido su adolescencia. “Es algo que mantuve a lo largo de mi vida. Yo después volví a filmar: los títulos de una telenovela, varios videoclips y la miniserie Bajamar. También hice el documental Homenaje a los pioneros de Villa Gesell y La Boya. Ya soy el cineasta de Villa Gesell”, sostiene entre risas.

“Balada para un kaiser carabela”, la ficción que Spinetta protagonizó y musicalizó gratis

Recién llegado de Italia, Fernando Spiner conoció a dos de las figuras más importantes del rock nacional: un artista emergente a punto de la consagración absoluta y un genio que se encontraba reinventándose entre cajas de ritmos y sintetizadores en discos que serían revalorizados con el paso del tiempo.

A través de Marcelo Figueras, conocí a Fito Páez. En una oportunidad nos juntamos a ver unos cortometrajes en la casa de Fito y estaba Luis también. Obviamente, yo era bastante fana de él. La música de mi adolescencia es Almendra. Para mí fue algo muy lindo porque seguí su obra: Pescado Rabioso, Invisible…”, rememora el director.

La química fue inmediata y el realizador fue invitado a presenciar las grabaciones de La La La, el álbum que compusieron conjuntamente Páez y Spinetta. “Yo iba a ahí, me sentaba ahí calladito. Me sentaba y escuchaba. Eso fue una gran experiencia a nivel personal”, cuenta.

Spiner recuerda a Luis, tal como aparece en los registros audiovisuales que lo muestran arriba o abajo del escenario: amable, creativo, gentil, amoroso y siempre dispuesto a escuchar. Tan accesible se presentó el artista en esas reuniones que el director le ofreció protagonizar Balada para un Kaiser Carabela.

“Yo tenía ganas de filmar un corto. Antes de irme a Italia ya había filmado Testigos en cadena y en Roma, otros tres. En ese momento, la posibilidad de filmar era haciendo un corto. Ya lo tenía escrito, era una apuesta no realista y más poética. Y de golpe, digo ‘capaz le propongo a Luis ser el protagonista del corto y componer la música original, y capaz se copa’. No perdía nada con intentarlo”, afirma.

Apenas escuchó de que se trataba la producción, el Flaco dijo que sí. Le interesó participar de un material que se escapaba de cualquiera de sus experiencias previas en el arte. “Era una cosa hecha con muy poco dinero y él aceptó hacerlo sin cobrar nada. Ni por su actuación ni por componer la música”, destaca Fernando.

Cómo fue Luis Alberto Spinetta en el rodaje de “Balada para un Kaiser Carabela”

A la distancia, Fernando Spiner considera que podría haber acomodado su guion para explotar el histrionismo y la mirada filosófica de Luis Alberto Spinetta. Sin embargo, lo que le interesó al músico fue correrse de su lugar, darle las riendas a otra persona y animarse a la actuación.

Quería sumarse a una apuesta poética, no era un relato más. La otra cosa que le interesó fue su curiosidad y su deseo de aprender, de participar de experiencias artísticas de las que no había participado. Su actitud en principio era sorprendentemente disponible, siempre dispuesto”, asegura.

Fue así que El Flaco interpretó a Finney, un hombre melancólico cuya vida transcurre entre los intentos frustrados por arrancar autos de los años 50 y comunicarse telefónicamente con alguien. Su rutina toma algo de valor cuando recibe a una mujer y su hijo (Sofía Viruboff y Claudio Ginepro), a quienes les recomienda que no se marchen de noche. Hay muy pocos diálogos y todo apunta a que se conocen de otro encuentro que no logran recordar. Y en el fondo no importa porque la soledad siempre está acechándolos.

Luis Alberto Spinetta junto a Sofía Viruboff y Claudio Ginepro en el rodaje de “Balada para un Kaiser Carabela”. (Foto: http://www.pulsogeselino.com.ar/)

La presencia del músico fue reconfortante y magnificó el rodaje. “Era muy amoroso, todos lo adorábamos: la vestuarista, la directora de arte, los asistentes, todo el equipo. Y ninguno de nosotros era un súper profesional, a excepción de Yito Blanc, director de fotografía, que había trabajado en Los Chicos de la Guerra”, recuerda Fernando.

Una cuenta pendiente de Fernando Spiner: mostrar el detrás de escena de “Balada para un kaiser carabela”

No es casual que Fernando Spiner tenga tan presente su trabajo junto a Luis Alberto Spinetta. Además de los recuerdos que atesora en su memoria, otras situaciones se grabaron en una cinta de nylon. “En esa época había muchos amigos. Entre esos amigos estaba Daniel Roy, que estaba con su camarita VHS e hizo un registro del rodaje. Ese registro estuvo en caja durante unos 35 años y, hace algunos años, se puso a buscarlo, lo encontró y me lo dio”, reveló.

Una vez que tuvo ese material en su poder, el cineasta lo digitalizó y empezó a pensar en realizar un documental con el making-of. “Era muy impresionante como mandaba fruta todo el tiempo. Cantaba cosas que improvisaba y decía cosas en broma, pero al mismo tiempo de una profundidad sorprendente”, sostiene sobre el lado más extrovertido del Flaco.

Un fotograma de “Balada para un kaiser carabela”. (Foto: Captura)

A pesar de que el último tiempo estuvo muy ocupado en otros proyectos como Inmortal, el film de ciencia ficción que puede verse el sábado 29 en el MALBA, el cineasta empezó a darle forma en su cabeza a este proyecto que se meterá a fondo en esa semana que Villa Gesell estuvo al servicio de uno de los padres del rock nacional.

“Le di una mirada y pensé muchas cosas, estuve muy interesado a principios de 2021 y después distintas cosas hicieron que quede en un segundo plano. En algún momento me voy a lanzar a hacerlo porque además hay varias vicisitudes que le dan interés. Ya la presencia de Luis, le da un interés enorme”, concluyó.