Japón terminó su sueño en los penales y Croacia pasó a cuartos sin hacer demasiado

Después de ganarle a Alemania y a España, los nipones jugaron un buen partido frente al subcampeón del mundo pero ejecutaron muy mal los penales. Los de Modric esperan al ganador de Brasil y Corea del Sur. 05/12/2022 15:33 Clarín.com Deportes Actualizado al 05/12/2022 15:35 Siempre hay un héroe en la definición por penales. Esta…

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Después de ganarle a Alemania y a España, los nipones jugaron un buen partido frente al subcampeón del mundo pero ejecutaron muy mal los penales. Los de Modric esperan al ganador de Brasil y Corea del Sur.

05/12/2022 15:33

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Actualizado al 05/12/2022 15:35

Siempre hay un héroe en la definición por penales. Esta vez se llamó Dominik Livakovic: atajó tres penales y le dio a Croacia un pasaje a cuartos de final por el que no hizo demasiado. Menos que Japón, seguro. Pero los penales no son una lotería, hay que patearlos bien y los japoneses no lo hicieron. Así de simple. 

Pocas selecciones como Japón se habían dado tantos gustos en este Mundial. Le ganaron a Alemania y a España, nada menos, y en octavos de final, no estuvieron lejos de cargarse a Croacia, último subcampeón, para asegurarse su mejor actuación en la historia de la Copa del Mundo. No lo consiguió y volvió a quedarse en el camino.

El crecimiento del fútbol japonés ya es una realidad. Desde Francia 98 participa en todas las Copas del Mundo. Pero además hay que decir que intenta jugar bien. Es un equipo ordenado, prolijo, que desde un 3-4-3 busca asegurar el traslado de la pelota por abajo y luego imprimirle velocidad por afuera a sus ataques. Para defender se convierte en un 5-2-3.

Solo siete de los 26 futbolistas de su plantel juegan en la liga local, tres de ellos son titulares. Se afirma en la seguridad de su arquero Shuichi Gonda y la firmeza del libero Maya Yoshida. Adelante, el que se sale del guion para dejar la punta izquierda y volantear es Daichi Kamada, de buena técnica. Queda claro que no le sobran luces individuales.

Los Jugadores de Japón festejan el gol de Maeda. Foto: Xinhua/Zheng Huansong)

Pero el equipo corre como pocos, es entusiasta y tiene trabajada la pelota parada, con variantes en cada tiro libre, a favor de un dato: su promedio de altura en los titulares es de 1,79. Yoshida mide 1,89.

En contrapartida, Croacia lució como un equipo un tanto envejecido respecto al de Rusia 2018, que perdió la final con Francia. Depende casi en exclusividad de un gran pase de Luka Modric, siempre inteligente, pero ya con 37 años. Depende, también, de que el delantero que reciba ese guiño del crack del Real Madrid no lo arruine. Lo mejor de los croatas estuvo en el medio, con Modric, Brozovic y Kovacic, todos con experiencia en grandes de Europa, con oficio probado, pero en ataque no ofreció mucho más que ese centro de Lovren que Perisic cabeceó en forma notable para el 1-1.

Japón sintió el golpe pero no bajó la intensidad. No le alcanzó para evitar el primer suplementario de este Mundial. Y cuando a los ocho minutos del alargue el técnico croata decidió sacar a Modric no se podía esperar mucho más del lado europeo.

Toda la electricidad, en el juego y en las tribunas, estaba con los asiáticos. Pero esa energía no la pudieron convertir en situaciones de gol. Lovro Majer le dio un poco de vitalidad a Croacia, que terminó más entero físicamente. Es cierto que ninguno de los dos equipos quería llegar a los penales.

Pero no pudieron evitar la primera definición desde los 12 pasos en Qatar. Dominik Livakovic, arquero del Dinamo de Zagreb, se encargó de eliminar el suspenso. Atajó los dos primeros penales y, por las dudas, también el cuarto. No fue del todo justo, pero a Japón le faltó un poco más y Croacia no lo perdonó.

Al Wakrah, enviado especial