La última semana de campaña de Sergio Massa: apuesta al Conurbano y rezo por el dólar

En el búnker de campaña de Sergio Massa se respira tranquilidad. Toda la tranquilidad que permite un dólar arriba de los mil pesos y con las denuncias que pican cada vez más cerca del oficialismo nacional y bonaerense y de las que nadie se hace cargo, como el chocolategate de la Legislatura provincial. La confianza emerge de una sola convicción: se sienten adentro del balotaje.

En los últimos 4 días de campaña, Massa se concentrará en el conurbano bonaerense y en reiterar que sus atributos lo convierten en el único presidente posible para la coyuntura socioeconómica y política que atraviesa al país.

No habrá sorpresas de nombres. Recién empezará a develar su eventual gabinete después del 22O. Si le preguntan por la oferta de Patricia Bullrich a Horacio Rodríguez Larreta para que el jefe de Gobierno sea su hipotético jefe de Gabinete, es lapidario. “Es un manotazo de ahogado”, le escucharon decir en la intimidad.

En el comando proselitista de UxP esperan que las 4 ruedas cambiarias que quedan por delante no haya sorpresas o un cisne negro a imagen y semejanza de una campaña tan fuera de lo común como para que un ministro de Economía con inflación interanual de 138,3% sea aún competitivo.

Massa repite a cada uno de sus interlocutores que la última disparada de la divisa estadounidense fue armada. “Los financieros están bastante bien nutridos”, afirma a sus colaboradores de máxima confianza. El martes continuarán los allanamientos en la city porteña.

Ese mismo día, en el último acto del vía crucis peronista que cierra el círculo de la última década de Massa afuera del PJ, el candidato presidencial será el principal orador en la celebración por el Día de la Lealtad en la cancha de Arsenal, que servirá también como virtual cierre de la campaña en la Provincia.

El gobernador Axel Kicillof será el que aporte mística. La elección nacional de UxP se juega en buena medida con su suerte en el principal distrito electoral del país.

Antes del acto en Sarandí, donde nadie espera que asista Cristina Kirchner, pero el jefe de La Cámpora podría ser uno de los oradores después del silencio en Ensenada, Massa recorrerá Ezeiza (donde en las PASO consiguió 20 puntos menos que su amigo, el intendente local Gastón Granados) y Avellaneda.

Después de dar de baja sus visitas a Santa Cruz y Río Negro, previstas originalmente para el viernes, Massa viajará mañana a San Luis, luego de regresar este sábado de San Juan adonde pasó la noche del viernes.

El miércoles llegará el turno del primer cierre, en la Capital, junto al candidato a jefe de gobierno porteño Leandro Santoro y con un conversatorio con jóvenes. El jueves escenificará el cierre definitivo, que será más conceptual, en una fábrica en una provincia argentina. “Voy a ser el presidente de los trabajadores”, repetirá Massa.

El ministro llega al final de la segunda de las tres etapas en las que el consultor Antoni Gutiérrez Rubí planteó la estrategia. En las últimas 96 horas de campaña, antes del inicio de la veda, Massa buscará asociar su nombre como la esperanza de una “Argentina de posibilidades para todos”.

Massa encara su última semana de campaña previo a las elecciones del domingo.Massa encara su última semana de campaña previo a las elecciones del domingo.En esa línea buscará poner en valor su capacidad de trabajo y en su equipo sostienen que no se engancha en discusiones inconducentes, un epíteto con el que también definen la demanda de Alberto Fernández contra Javier Milei por sus sugerencias para no renovar los plazos fijos.

La estabilidad emocional que vende el aspirante también le sirve para confrontar con el líder libertario. Continuará con su estrategia de evitar las críticas abiertas al líder de LLA. “Massa es acción, responsabilidad y estabilidad”, señalan sus asesores con la mira puesta en el techo electoral de Milei.

La expectativa puesta en los efectos del «Plan Platita»

Para el ministro de Economía hay lógica más allá de las encuestas que enseñan en su entorno y lo dan en una segura segunda vuelta contra Milei. Con esos argumentos explica que pueda sumar más votos que el 27% que acumuló UxP en las PASO a pesar de que la inflación y el dólar no hicieron más que crecer.

“Hay 16.5 millones de personas que ya recibieron la devolución del IVA; un millón no paga ganancias, hay 234 mil pymes que tuvieron reducción de impuestos y 2 millones de monotributistas y jubilados que sacaron créditos. Para la gente pesa y los medios no lo ponen en valor”, explican los funcionarios más cercanos a Massa a propósito de la batería de medidas que para muchos analistas y para a oposición denominaron como un nuevo “plan platita” obligado después del tercer lugar de UxP en las primarias.

El ministro de Economía continuará con su convocatoria a un gobierno de unidad nacional, una idea que le sirve para tender puentes con sectores de la oposición en una hipotética segunda vuelta.

El objetivo de sumar en el Norte

En el oficialismo confían en levantar en las provincias del norte, donde hasta el triunfo de Milei en las primarias el peronismo se hacía fuerte. También se ilusionan con que no se reitere el corte de boleta récord que se registró en Buenos Aires, madre de todas la batallas, que perjudicó al candidato presidencial el 13 de agosto.

Massa seguirá hablando de sus propuestas en materia de seguridad, educación y federalismo, pero intenta penetrar con un discurso económico.

El ministro candidato apuesta a sumar votos en las provincias del Norte.El ministro candidato apuesta a sumar votos en las provincias del Norte.«Voy a seguir trabajando en mejorar el ingreso como prioridad central de aquí al 10 de diciembre y del 10 de diciembre como presidente», le dice a Clarín en un alto de la campaña, antes de la recta final.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas