Aníbal Lotocki no será investigado por la muerte de Silvina Luna, pero otro fallo lo deja al borde de la cárcel

El polémico cirujano Aníbal Lotocki (53) recibió en las últimas horas un fallo que alivia su situación judicial, pero también otro que lo deja al borde de la cárcel.

Por un lado, la Justicia resolvió no investigarlo por la muerte de Silvina Luna, debido a que ya fue condenado por el caso, pero por un delito menor (lesiones graves). Pero a la vez se confirmó el procesamiento por la muerte del paciente Rodolfo Cristian Zárate, en la que está imputado por «homicidio simple por dolo eventual», que prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión.

Aníbal Lotocki ya tiene una condena por «lesiones graves» a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación para ejercer la medicina, fallo que aún no está firme, por lo cual sigue en libertad. La condena fue por una denuncia que iniciaron cuatro de sus pacientes: Silvina Luna (quien había sido intervenida en 2011 y murió este año), su ex pareja Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis.

Según confirmaron fuentes judiciales a Clarín, ahora el juez Luis Alberto Schelgel resolvió hacer lugar al pedido de «falta de acción» formulado por la defensa de Lotocki en la causa por la muerte de Silvina Luna. Schelgel aludió a la figura de litispidencia. En otras palabras, sostuvo que como la causa por la que fue condenado por lesiones graves tramita en la Cámara Nacional de Casación Penal por apelaciones de la fiscalía, la querella y la defensa, el proceso todavía se encuentra en trámite.

«Ello conlleva la imposibilidad de que en este legajo, de darse las tres identidades exigidas por la excepción planteada, pueda sostenerse la existencia de cosa juzgada», afirmó el juez.

El abogado Fernando Burlando, que representa a la familia Luna, anticipó que va a apelar. «En la causa aún se están averiguando las causales de muerte. Voy a apelar porque hay otros protagonistas, otra situación, si bien las circunstancias fácticas son similares, el delito y las consecuencias son distintos», confirmó a Clarín.

Silvina Luna murió el 31 de agosto en el Hospital Italiano, donde estuvo internada desde el 13 de junio a causa de una hipercalcemia que le produjo una insuficiencia renal, que habría sido originada en las cirugías estéticas que le practicó Lotocki en 2011.

Una de las marchas para pedir justicia tras la muerte de Silvina Luna.  Foto: Rafael Mario QuinterosUna de las marchas para pedir justicia tras la muerte de Silvina Luna. Foto: Rafael Mario Quinteros

El caso Zárate

Casi en simultáneo, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento por la muerte de Cristian Zárate, de 50 años, quien entró al quirófano el 15 de abril de 2021 para que le saquen un leve exceso de grasa (el nombre técnico es dermolipectomía, algo muy parecido a la liposucción) y una hernia abdominal.

La situación se complicó en la clínica Cemeco de Caballito, donde Lotocki alquilaba un quirófano para seguir operando durante la segunda ola de la pandemia, mientras el Gobierno de la Ciudad había decretado que sólo debían realizarse operaciones de riesgo de vida, para asegurar camas que podían necesitar los pacientes con coronavirus.

Zárate quedó en observación después de más de dos horas en el quirófano. Se descompensó cerca de la medianoche y pudo ser estabilizado por el personal de la clínica, que debió intubarlo. Lotocki llegó una hora después. Mientras lo estaba revisando, su paciente entró en un paro cardíaco y tuvieron que llamar al SAME.

La acusación de homicidio simple con dolo eventual apunta a que a por sus conocimientos como médico a Lotocki se le presentó la idea de que Zárate podía morir ante las complicaciones, pero igual siguió adelante con la operación.

Cristian Zárate y su pareja Romina,quien se presentó como querellante.Cristian Zárate y su pareja Romina,quien se presentó como querellante.El empresario se había criado en una familia humilde del barrio bonaerense de San Justo y vivía entre Ramos Mejía y Luján, donde había comprado terrenos para hacer casas. Tenía dos hijos de un matrimonio anterior, que al momento de su muerte tenían 16 y 18.

Romina Sicoli, quien era su pareja desde hacía cinco años, se presentó como querellante, asesorada por el abogado Mariano Lizardo, quien ya había ido contra Lotocki en otros expedientes penales y era amigo del empresario desde hacía 20 años.

MG

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