La señal que dio este lunes el Gobierno de acercarse a los gobernadores con más diálogo a modo de reacción a la contundente derrota electoral en la elección legislativa bonaerense a manos del peronismo, por ahora es sólo una expresión de deseo o parte de una estrategia de distracción para mostrar activo al presidente Javier Milei.
Hasta este mediodía, no había registro de ningún contacto desde la Casa Rosada con los mandatarios provinciales reunirse o iniciar algún tipo de conversaciones. Pese a que ayer la iniciativa de “convocar a una mesa de diálogo federal con los gobernadores”. Más de un mandatario recuerda la iniciativa del Pacto de Mayo, que se firmó en junio y que nunca prosperó.
El grupo al que apunta el oficialismo es el de los gobernadores que anunciaron la creación de un frente electoral, Provincias Unidas, que debutará en la elección nacional de octubre. Allí se alinean Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz). Aunque también incluye a los peronistas Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta); además de los radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco)
Entre el lunes y este martes, los gobernadores fueron poniendo sus reparos. “El Gobierno sigue sin escuchar y está paralizado”, afirmó Pullaro; “es muy difícil que los gobernadores acompañen cuando no hay reciprocidad, me cagaron con las obras”, sumó Sáenz.
No obstante podría haber una posibilidad de acercamiento del Gobierno a los mandatarios provinciales: este miércoles vence el plazo para que Milei pueda vetar la ley que obliga al Ejecutivo a repartir de manera automática y diaria los ATN (Fondo de Aportes del Tesoro Nacional).
La ley fue aprobada por la Cámara de Diputados el 20 de agosto pasado, y si el Presidente no decide este miércoles vetarla, quedará promulgada y deberá ser implementada. En aquél entonces, la iniciativa fue votada por 143 votos positivos contra 90 negativos, y 12 abstenciones. Si bien el número es contundente, no garantiza los dos tercios necesarios encaso que Milei decida vetarla.
De hacerlo, gran parte de los gobernadores irán a la pelea electoral contra La Libertad Avanza en sus provincias, para una elección para la que todavía faltan unos 50 días, además de hacer volar por los aires la anunciada mesa federal.
Según cálculos de las provincias, la aplicación de la ley significaría unos $250 mil millones, aunque sostienen que no es un gasto extra sino que es dinero que ya pertenece a las provincias, pero que se las queda la Nación. La norma establece que al tesoro nacional le correspondería el 41,2% de lo recaudado por ATN mientras que el 58,8% iría a las provincias utilizando los coeficientes de coparticipación federal.
Actualmente, y desde los ’90, hay programas con las provincias pero buena parte de los ATN los ha utilizado discrecionalmente el Gobierno de turno. Hay una larga lista de casos en los que los distintos gobiernos premiaban a los distritos afines con fondos de los ATN. La administración de Milei, no es la excepción.
A tono con el tono confrontativo de los mandatarios provinciales, el sector de Provincias Unidas podría ensayar una foto el próximo viernes en Río Cuarto. Todo dependerá de cuánto escale la pelea con el Gobierno.
«Veremos como el gobierno juega y cuanto hay de mantener una relación en serio con los gobernadores o si se trata de una declaración de guerra», deslizó un funcionario de una de las provincias en cuestión.
En las últimas horas trascendió que hoy Milei podría definir de qué manera convoca a los gobernadores. Lo cierto es que, además de la falta de algún llamado hasta el momento, «no hay interlocutor y hay una lógica desconfianza», aseguran.
