El ‘efecto Milei’ pone el precio del dólar por las nubes en Argentina

El servicio meteorológico anuncia lluvias torrenciales. Antes que caiga el agua a raudales, llegó la tormenta del dólar, un desastre casi natural en un mercado como el de Argentina, derivado de la victoria del ultraderechista Javier Milei en las primarias. El precio por unidad de la moneda norteamericana era de 600 pesos antes de la realización de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Los resultados de las urnas obligaron al Gobierno peronista a devaluar un 22% la moneda nacional. Pero la victoria de un Milei que se pavonea en los programas televisivos como si ya fuera futuro presidente del país, con su propuesta estrella de dolarizar la economía, no han hecho más que acelerar la carrera alcista del dólar, que este miércoles arañó los 800 pesos. Esos ascensos vertiginosos, fruto del negocio y la desesperación, se traslada a los precios de todos los productos, desde los componentes electrónicos que se importan, al tomate, que, como dice una canción, no tiene la culpa de la estampida inflacionaria. La carne, que era esquiva a muchos bolsillos de los argentinos, cuesta un 60% más desde el lunes. Y todo por lo que ocurrió en las PASO, una suerte de anticipación de los resultados de la primera vuelta electoral del 22 de octubre. Milei está convencido de que se impondrá en el primer turno frente al oficialista Sergio Massa y la derechista Patricia Bullrich.

La inflación de julio ha sido del 6,3% y acumula más de tres dígitos en el último año. Se espera una catástrofe en los precios del presente mes y por eso los comercios no hacen más que cambiar los precios inclusive dos veces por día. La «remarcación«, un verbo que en Argentina adquiere un especial significado, asociado a las crisis económicas, se siente tanto en los pequeños chiringuitos como en las constructoras, en los alquileres y los supermercados. Y en muchos casos, las transacciones se pactan en dólares, lo que supone un certificado de defunción de la moneda, a tono con las aspiraciones del candidato de la ultraderecha.

«El mercado, más que nunca, fue la calle y, como siempre, se anticipó a la realidad y superó con creces a los analistas», señala el portal Infobae. Y recuerda que no hay rubro de la vida que pueda quedar a salvo de semejante frenesí.

Sin precios de referencia

En muchos negocios se están quedando sin insumos y no saben a qué precio volverán a comprarlos porque cambian a cada momento. “Estos días son una mezcla de incertidumbre y pánico”, le dijo a Infobae Federico Cuomo, dueño de la empresa de agua en botellones y soda. «Tengo proveedores, de plástico, por ejemplo, que me mandaron lista de precios el lunes a la tarde y el martes al mediodía las frenaron. Tenemos stock, pero eso impacta de lleno en el negocio. Voy a perder seguro… ¿cuánto? No sé. Además, tengo que atajar a los 11 empleados que tengo que me preguntan todo el tiempo qué va a pasar. No tengo respuesta«.

Es imposible por estas horas pactar un alquiler en una ciudad con muy escasa oferta. Pero también quedan en el aire las operaciones de compra y venta de las propiedades. Se cancelan hasta que el panorama se aclare algo. Arreglar una casa también supone un desafío añadido porque los valores de los productos de grifería, el cemento, las baldosas y las punturas subieron más de un 20% antes de la última escalada del dólar.

En este contexto, Milei cree que tiene todas las de ganar. Ha obligado a Bullrich, quien se presentaba como la Isabel Díaz Ayuso argentina, a girar hacia el centro y captar el voto de los argentinos espantados el 22 de octubre. Massa, en tanto, viajó a Estados Unidos para terminar una negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que permitirá al Banco Central recibir 7500 millones de dólares que permitirán soportar la tempestad financiera.

El FMI ya se ha comunicado en paralelo con Milei. Quiere saber qué haría en caso de llegar al poder. El ultraderechista no descarta que el Gobierno del presidente Alberto Fernández se vea obligado a adelantar no solo los comicios sino el final de su mandato, algo que solo le sucedió en 1989 al radical Raúl Alfonsín, atrapado por el alud de la hiperinflación.

«Dolarizar» es el verbo

«Milei tiene claro el juego. Prefiere el boxeo. Desde hace días ataca a Bullrich sin piedad. La quiere borrar de la cancha. Si tiene que elegir, prefiere a Massa en la segunda vuelta», señala el diario La Nación. El dólar juega a favor. La sociedad está abrumada y la sensación de que la crisis puede ser aún más aguda flora en el aire como una pesadilla. «Dolarizar» es el verbo que Milei repite como un mantra aunque sabe que sería impracticable. Por lo pronto, un economista ultra ortodoxo, Emilio Ocampo, autor de un libro que propone la dolarización, decidió sumarse a la campaña del candidato libertario.

Sebastián Galmarini, director del Banco Provincia de Buenos Aires y cuñado de Massa, no pudo contenerse y escupió su rabia en las redes sociales. «No es tan difícil de comprender. Muchos argentinos eligieron el dólar a 10.000 pesos. Las tarifas multiplicadas por 15, el paro en 25%, con despidos masivos del estado y el industricidio de pymes y comercios. Háganse cargo».

Más Noticias

Noticias
Relacionadas