Ana María Stekelman y los 30 años de Tangokinesis, la primera obra que fusionó danza contemporánea y tango

Mientras toma muy de a poco su café en un bar del barrio de San Telmo, la bailarina y coreógrafa Ana María Stekelman se ilumina con la evocación de etapas y momentos significativos de su vida, importantes por los más diversos motivos.

Así pasan el descubrimiento del tango, o lo que es lo mismo, de Juan Carlos Copes bailando en Nueva York; la gran tarea de ponerse al frente en 1977 del Grupo de Danza Contemporánea del San Martín (luego Ballet Contemporáneo) y simultáneamente la creación del Taller de Danza del mismo teatro, que es hasta hoy una extraordinaria escuela de formación de bailarines; y también los muchos montajes coreográficos para Julio Bocca y la fundación de su compañía Tangokinesis.

También la conmueve el curso de coreografía para bailarines de tango que dictó hace pocas semanas en el Centro Borges: “Se presentaron cuarenta parejas de bailarines y me quedé con catorce. Gente toda muy entregada, concentrada e imaginativa. Era la primera vez que yo daba este tipo de clases. Aprendí muchísimo y ellos también”.

Ana María Stekelman es parte importante de la danza en la Argentina. Foto: Ariel Grinberg

Ana María Stekelman es parte importante de la danza en la Argentina. Foto: Ariel Grinberg

Treinta años no es nada

Pero la entrevista no consiste sólo en echar una mirada atrás, lejana o cercana; próximamente esta bailarina, coreógrafa y directora llevará a escena una celebración por los 30 años de vida de Tangokinesis, que nació como un proyecto muy original de fusión entre la danza contemporánea y el tango.

-¿Cómo ocurrió tu primer encuentro con el baile de tango?

-Cuando tenía alrededor de 18 años viajé a Nueva York para estudiar en la escuela de Martha Graham; mi hermana médica, que todavía vive allí, se entera de que Copes, con María Nieves, orquesta y un cantante, está actuando en un lugar de Manhattan. Y fuimos muy contentas porque el cantante era un favorito de ella. Para mí fue un deslumbramiento; nunca me había encontrado con el tango bailado.

-¿Dónde lo viste?

-En un local enorme, con salón de baile y una historia increíble (N d R: se refiere al Roseland Ballroom; allí tocaron las grandes bandas de jazz, celebró su cumpleaños Hillary Clinton, se filmó una escena de Malcom X y cantó Lady Gaga antes de que cerrara definitivamente en 2014). La gente bailaba en la pista danzas de salón -no tango- y también se presentaban shows.

Vi a Copes allí por primera vez y la segunda fue en un club nocturno de Manhattan.

“Tangokinesis” es un fusión de tango y danza contemporánea.

“Tangokinesis” es un fusión de tango y danza contemporánea.

-¿Qué te deslumbró en particular?

-Él. Nieves también, por supuesto, pero sobre todo Copes. Me produjo como un enamoramiento: era muy buen mozo, muy elegante, muy técnico en su baile. Un genio.

-¿Cuánto tiempo estudiaste en la escuela de Martha Graham?

-Cerca de dos años. Mi primer día de clases voy hacia el salón y encuentro a Martha Graham bajando la escalera; me advierte: “No camine descalza, se rompieron unos vidrios”. Yo me quedé mirándola embobada, en un estado de veneración.

Copes, el hombre que abrió el baile de tango

-Volviendo a Copes, ¿cómo siguió tu vínculo con él?

-Siempre lo seguí como artista, pero no trabajé con él ni fui su alumna. Admiraba también a Copes, porque abrió de alguna manera el baile.

Juan Carlos Copes, bailando con su hija Johana.

Juan Carlos Copes, bailando con su hija Johana.

-¿En qué sentido?

-En la pista de una milonga podés ver sólo las espaldas de la pareja que baila. Él “abrió” la pareja y eso me parece sublime.

-¿Te influyó posteriormente como coreógrafa en Tangokinesis?

-Por supuesto. Juan Carlos Copes es mi ídolo, mi luz, mi todo. Como Oscar Araiz en la danza contemporánea.

Su primer espectáculo tanguero

Ana María Stekelman festejará los 30 años de su

Ana María Stekelman festejará los 30 años de su «Tangokinesis». Foto: Ariel Grinberg

-Tu primer espectáculo con tango fue “Jazmines”. ¿Podrías hablar de él?

-Fue la primera vez que fusioné tango y danza contemporánea y lo creé como un dúo para el que Renata Schussheim creó un vestuario maravilloso. Quería que Copes fuera mi compañero, pero se acobardó. Jazmines tenía como eje a un hombre en relación a tres personajes femeninos: la Novia Blanca, la Novia Roja y la Novia Negra. Elegí el título porque recordé a un novio músico que siempre me traía jazmines.

-¿Ya habías empezado a bailar tango?

-Sí, tenía un profesor. Y con un bailarín que me recomendó formé una pareja de baile, Efraín Ordóñez. Pero luego Efraín continuó con Liliana Toccacelli, porque en mi primer espectáculo, que después le dio nombre a la compañía, no quise estar en el escenario. Contaba con cuatro parejas.

-¿Cuál era tu propósito como coreógrafa?

-Romper el tango. No, no romperlo; desarmarlo y fusionarlo con la danza contemporánea usando música que no fuera sólo de tango. Al día siguiente del estreno vino un señor de un festival en Jerusalem; me dijo que lo nuestro era lo único que le había gustado en Latinoamérica. Dos días después, llegó el contrato por fax. Esto nos impulsó muchísimo.

-¿En relación a las giras?

Sí, hemos girado por gran parte de la Argentina, por Bolivia varias veces; Colombia, muchas. México. Los Estados Unidos, muchas también. Giramos por Europa; entre otros lugares, en la Bienal de Danza de Lyon y en el Festival de Avignon. Actuamos en el Palacio de los Papas, donde antes había estado la compañía de Pina Bausch, imaginate.

Ahora se baila mejor

«Tangokinesis», en una versión de 2014.

-¿Fue cambiando el estilo de Tangokinesis a lo largo de los años?

-Sí, pero es que también se baila mucho mejor tango; tanto en el escenario como la gente que va a las milongas.

-Por Tangokinesis pasó una cantidad enorme de bailarines. ¿Encontrás en ellos huellas de tu propio trabajo?

-Me gusta que bailarines que han trabajado conmigo hayan creado sus propias compañías, como Leonardo Cuello, haciendo cosas parecidas a las mías, pero no me molesta que así sea.

-Encuentro que el trabajo de Cuello tomó un rumbo muy distinto al tuyo. En sus obras predomina una inclinación por presentar historias y personajes. Las tuyas son abstractas, o mejor dicho, de puro movimiento.

-En mis obras también hay historias, aunque no se note. Y en cuanto a Cuello me encanta algo que dijo en una entrevista hace tiempo: “Estoy tratando de salir del esquema de mamá Stekelman”.

-¿El haber frecuentado las milongas te dio material para tus obras?

-Sí, sobre todo los pasos y cómo apoyar los pies. Es incorrecto decir que el hombre lleva a la mujer, porque en realidad ella se mueve dos segundos después. Esto me encanta y me llevó un año aprenderlo. El abrazo, del que se habla tanto, no me interesa demasiado.

Su trabajo con Julio Bocca

Julio Bocca trabajó con Ana María Stekelman en varias obras. Foto Marcelo Carroll

Julio Bocca trabajó con Ana María Stekelman en varias obras. Foto Marcelo Carroll

-Montaste muchas obras para Julio Bocca. ¿Cómo fue esa experiencia?

-Divina. Primero monté dos obras para él, que no tenían tango, y le gustaron mucho. Y después otras tres: Concertango, Consagración Tango y Bocca Tango.

Es fácil trabajar con Julio. Por ejemplo, yo estaba en el proceso de montar una obra y él tenía que irse de viaje; cuando volvía, aprendía muy rápidamente lo que tenía que hacer. Es blando, nada de la rigidez de algunos bailarines clásicos, y posee mucho ángel. Me gustó siempre trabajar con él, pero la única explicación que puedo darte es que tiene magia.

-¿Cómo será la celebración del 30° aniversario?

-La última vez que se presentó Tangokinesis fue en el CCK poco antes de que empezara la pandemia. Haré el mismo programa, con piezas de distintas épocas.

Ana María Stekelman no es afecta a las celebraciones, pero dice que mucha gente quiere ver de nuevo

Ana María Stekelman no es afecta a las celebraciones, pero dice que mucha gente quiere ver de nuevo «Tangokinesis». Foto: Ariel Grinberg

-¿Te gustan las celebraciones, los aniversarios?

-No.

-¿Por qué lo hacés entonces?

-Porque toda la gente que tengo alrededor, y no son pocos, sí quiere.

Información

Aún no se sabe sobre la muy próxima función aniversario de Tangokinesis. Será anunciada con día, hora y en qué sala través de sus redes sociales: @tangokinesis

WD

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