La ex primera dama argentina, Fabiola Yáñez, reapareció en Madrid en un evento convocado por el medio español OK Diario, mientras su expareja, el expresidente Alberto Fernández, enfrenta un procesamiento por violencia de género. Su presencia en el encuentro periodístico se interpreta como un intento por reposicionarse en la esfera pública en un contexto en el que su testimonio ha sido clave en la causa judicial contra el exmandatario.
Una reaparición estratégica
Desde su llegada a Madrid en diciembre de 2023, Yáñez había mantenido un perfil bajo, limitándose a unas pocas apariciones en medios españoles y concentrándose en su nueva vida en la capital española junto a su hijo Francisco y su madre, Miriam Yáñez Verdugo. Sin embargo, su participación en el evento de OK Diario sugiere un cambio de estrategia.
En diciembre de 2024, ya había brindado una entrevista a ese mismo medio, en la que expuso detalles de su denuncia contra Fernández, incluyendo audios en los que se lo escucha hablar de manera agresiva a su hijo. Ahora, en un contexto de creciente interés mediático por el caso, su reaparición se lee como un intento por consolidar su imagen pública en medio de la controversia judicial.
Un nuevo escenario judicial para Fernández
La noticia del procesamiento de Alberto Fernández sacudió el escenario político y judicial en Argentina. La causa en su contra se originó a partir de la denuncia de Yáñez, quien lo acusó de violencia física y psicológica. Pruebas clave en la investigación incluyen imágenes en las que se la ve con golpes y moretones, halladas en el celular de una exsecretaria presidencial.
Desde Madrid, Yáñez declaró por videoconferencia en el marco de la causa y había anunciado la entrega de su teléfono celular para ser peritado por la justicia española. Sin embargo, nunca concretó esa entrega, lo que generó suspicacias sobre el alcance de su colaboración en la investigación.
Vida en Madrid: cambios y redefinición de su imagen
Tras su denuncia contra Fernández, Yáñez abandonó su residencia en un lujoso departamento cercano a la Puerta de Alcalá y se trasladó a un barrio más exclusivo de Madrid. La mudanza incluyó la adopción de un nuevo estilo de vida, prescindiendo de la custodia policial que el gobierno argentino le había asignado, un servicio que tuvo un costo superior a los 300 mil dólares para el Estado.
Actualmente, se desplaza en un Mercedes Benz alquilado y mantiene la rutina de llevar a su hijo a una prestigiosa guardería bilingüe. Su madre la asiste en las tareas diarias, y la ex primera dama ha sido vista en diversos comercios de la ciudad, siempre con una imagen más relajada, alejada del rol institucional que ocupó durante la presidencia de Fernández.
Custodia retirada y tensiones con el gobierno argentino
La renuncia de Yáñez a la custodia policial se dio en un contexto de polémica. El presidente Javier Milei había solicitado un informe para evaluar la necesidad de mantener el dispositivo de seguridad en Madrid. Antes de que se conocieran los resultados del análisis oficial, la ex primera dama optó por prescindir de la protección, argumentando que su vida en España no debía representar un gasto para el Estado argentino.
Este episodio fue antecedido por una controversia cuando se viralizó un video de Yáñez celebrando la Nochevieja en un restaurante madrileño sin la presencia de su custodia. La difusión de la grabación generó críticas desde el gobierno, particularmente de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien cuestionó la pertinencia de seguir financiando su protección en el extranjero.
Posicionamiento mediático y futuro
La decisión de Yáñez de reaparecer en un evento de OK Diario coincide con un momento en el que su nombre vuelve a estar en el centro de la escena política y judicial. Su estrategia parece orientarse a fortalecer su imagen como víctima en la causa contra Fernández, al tiempo que intenta proyectarse en el ámbito mediático español.
En este sentido, su vinculación con el medio dirigido por Eduardo Inda, conocido por su línea editorial de derecha y su fuerte tono confrontativo, marca una diferencia con el bajo perfil que había mantenido hasta ahora. La pregunta que queda abierta es si su intención es insertarse en el periodismo español o si simplemente busca consolidar su relato en el caso judicial contra su expareja.
A medida que avance el proceso contra Alberto Fernández, será clave observar cómo evoluciona el rol público de Yáñez y si su presencia mediática se intensifica en busca de nuevas oportunidades, tanto en el ámbito personal como profesio