El Gobierno nacional avanzó en su plan de financiamiento interno al anunciar la colocación de un nuevo bono en dólares con vencimiento en octubre de 2028. La medida, comunicada por la Secretaría de Finanzas, forma parte de una licitación quincenal más amplia que incluye instrumentos en pesos por un total de $8 billones, destinados a refinanciar vencimientos inminentes.
Detalles de la nueva emisión
El nuevo título, denominado Bonar 2028, tendrá una tasa de interés anual del 6%, pagadera mensualmente, y un cupo de emisión de hasta 2000 millones de dólares. Se ofrecerá a un precio máximo de 1015,33 dólares por cada 1000 de valor nominal. La colocación se realizará de manera progresiva, con subastas quincenales de 250 millones de dólares cada una.
Esta estructura replica la utilizada para el Bonar 2027, que desde fines de febrero ha permitido captar más de 750 millones de dólares. La principal diferencia radica en el plazo: el nuevo bono vencerá diez meses después de la finalización del mandato del presidente Javier Milei, un factor que, según analistas, podría influir en la tasa de interés final que acepte el mercado.
Un cambio de estrategia financiera
La emisión confirma un replanteo en la estrategia del Ministerio de Economía para enfrentar los compromisos en moneda extranjera. Ante la dificultad para reducir el riesgo país a los niveles deseados y acceder a financiamiento externo en condiciones favorables, las autoridades han optado por profundizar la búsqueda de dólares dentro del sistema financiero local.
«El Gobierno duplica sus esfuerzos por conseguir financiamiento local para cubrir sus vencimientos en dólares», señaló Federico Machado, economista de la consultora Open. La medida busca consolidar la captación de liquidez en dólares del mercado doméstico, extendiendo la curva de rendimientos hacia 2028.
Análisis y perspectivas del mercado
Expertos consultados destacan el contexto internacional desafiante como un motivador clave para esta estrategia. «Es positivo que el Gobierno busque acelerar la toma de financiamiento doméstico en dólares», comentó Adrián Yarde Buller, de Facimex Valores. No obstante, advirtió que el costo de financiamiento para este nuevo bono podría ser más elevado que el del Bonar 2027, el cual cotiza con una tasa cercana al 5%.
Un analista del mercado de capitales, que prefirió mantener el anonimato, explicó: «Al vencer después del mandato actual, se transmite un riesgo político adicional al inversor, y eso tendrá un costo que el Tesoro deberá estar dispuesto a convalidar». La recepción final del título dependerá de la tasa que los inversores, principalmente bancos y ahorristas, consideren adecuada para asumir ese plazo extendido.
La licitación general del viernes incluye, además de los dos bonos en dólares, cinco instrumentos en pesos: uno a tasa fija, otro variable, dos ajustables por inflación y uno indexado al tipo de cambio oficial. El objetivo declarado es aprovechar la actual holgura de liquidez en pesos para extender el plazo promedio (duration) de la deuda pública en moneda local.
