En una entrevista cargada de emotividad y sinceridad, Gabriel Batistuta se refirió a la trágica muerte de Diego Armando Maradona con palabras que conmovieron al mundo del fútbol. El histórico goleador de la Albiceleste expresó un profundo pesar por la soledad en la que falleció su excompañero y admitió sentirse culpable por no haber estado presente en sus momentos finales.
Un recuerdo doloroso y una culpa asumida
«Es una pena enorme porque era una gran persona y murió completamente solo. No había nadie con él en ese momento. Murió como un perro», confesó Batistuta durante una conversación con el exdefensor inglés Rio Ferdinand para su canal de YouTube. El exjugador de Fiorentina y Roma añadió con pesar: «No hicimos lo suficiente por él, no supimos protegerlo como debíamos. Me culpo a mí mismo, porque yo era uno de los que siempre lo apoyaba. Cuando quieres a alguien, debes ayudarlo cuando lo necesita, incluso si es una persona difícil».
Batistuta recordó a Maradona como un hombre de buen humor, cuya vida se vio distorsionada por la fama temprana. «Se convirtió en una figura pública desde los seis años y muchas personas se aprovecharon de esa situación», reflexionó. Destacó que, pese a la diferencia de edad, siempre mantuvo un respeto mutuo con Diego por la franqueza que caracterizaba a ambos.
La comparación inevitable: Maradona y Messi
El diálogo derivó hacia la comparación entre la figura de Maradona y la de Lionel Messi. Batistuta trazó un análisis de sus personalidades y su impacto. «Son jugadores distintos. Messi es un chico tranquilo, Maradona no lo era. Diego tenía esa capacidad para controlar al árbitro y al rival, podía hacer cosas increíbles. A Leo tal vez le falta ese carisma y encanto particular», señaló.
Un deseo para el presente
Sin embargo, el exgoleador manifestó su esperanza de que Messi no atraviese las mismas dificultades que Maradona. «Cuando están en la cima, uno no logra ver sus problemas. Se cree que lo tienen todo y que no sufren. Pero esa es justamente la fama», explicó, mostrando preocupación por la presión que rodea a las grandes estrellas.
Consultado sobre si el astro rosarino necesitaba un título mundial para ganar el amor del pueblo argentino, Batistuta fue contundente: «No es necesario. Lleva más de veinte años en la cima del fútbol mundial. Incluso ahora, en el Inter Miami, sigue demostrando esa hambre por marcar goles».
Una mirada optimista hacia el futuro albiceleste
Mirando hacia el próximo desafío internacional, Batistuta se mostró extremadamente confiado en el equipo que dirige Lionel Scaloni. «En este momento, la Selección es de lo mejor que hay. Los jugadores saben a qué juegan y están relajados porque ya conocen la sensación de ganar. Estoy completamente convencido de que volverán a jugar una final», afirmó en declaraciones previas a TyC Sports, en referencia al Mundial 2026.
Un «lindo problema» en el ataque
Al analizar a los actuales ocupantes de su histórica posición, Batistuta elogió por igual a Julián Álvarez y a Lautaro Martínez. «Me encantan ambos. Es un lindo problema el que tiene Scaloni. Los dos juegan, presionan, meten goles, gambetean y son líderes en sus equipos. No veo diferencias claras. Podrían incluso jugar juntos, pero eso es una decisión que corresponde al técnico», aseguró.
Con 55 goles en la Selección Argentina y tres Copas del Mundo disputadas (1994, 1998 y 2002), la voz de Batistuta sigue teniendo un peso específico en el análisis del fútbol nacional, combinando en esta ocasión el dolor del recuerdo con la esperanza en el futuro.
