La Corte Suprema de Justicia de la Nación dio un paso significativo en la reforma del sistema de selección de jueces. Mediante una acordada firmada este miércoles, el tribunal elevó al Consejo de la Magistratura un proyecto de reglamento que modifica de raíz los concursos para cubrir cargos en la Justicia nacional y federal.
Objetivo: mérito y transparencia
El documento, rubricado por los ministros Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, establece como meta explícita que «el mérito y la idoneidad» sean el factor determinante en la elección de los magistrados. Para ello, propone un esquema que privilegia el rendimiento académico de excelencia por sobre la experiencia meramente administrativa en oficinas judiciales.
Según el texto, las modificaciones apuntan a «reducir los potenciales ámbitos de discrecionalidad» y corregir «disfuncionalidades sistémicas» en el proceso actual. La Corte, al enviar la propuesta, reafirmó su condición de cabeza del Poder Judicial, implicando que el Consejo debe respetar su primacía en la materia.
Cambios clave en el proceso
Nuevos tipos de concurso y evaluación
El proyecto introduce dos modalidades de concursos: los «anticipados», que deberán planificarse anualmente y podrán cubrir hasta ocho cargos cada uno, y los «especiales», que son la excepción y pueden ser para uno o hasta nueve vacantes.
Uno de los cambios más sustanciales se refiere a la ponderación de los antecedentes. La evaluación priorizará de manera objetiva la formación académica y el mérito real, limitando la arbitrariedad. Todo el proceso de inscripción y presentación de documentación se digitalizará.
La polémica entrevista personal
La etapa más cuestionada de los concursos actuales, la entrevista personal, será reformada. Se establecerán «reglas más claras y previsibles». Solo serán convocados los seis candidatos mejor posicionados en el orden de mérito provisorio, y las entrevistas serán públicas, transmitidas por medios audiovisuales.
Además, su peso en la evaluación final se reduce considerablemente, pasando a valer solo 20 puntos dentro del total. Esto busca evitar que, como ha ocurrido, esta instancia altere drásticamente el orden de mérito establecido en las etapas previas.
Prueba de oposición anónima
La prueba escrita se dividirá en dos partes. Una general, con 120 preguntas sorteadas de un banco de 2.000, que será corregida de forma automatizada para garantizar imparcialidad. La otra parte será especializada, evaluando razonamiento, interpretación de un caso cerrado y resolución de un caso práctico, incluyendo la redacción de una sentencia.
Un sistema informático garantizará el anonimato de los aspirantes durante la corrección de esta prueba. Las consignas serán elaboradas por un Comité de Examen y la evaluación estará a cargo de un Jurado Evaluador.
Próximos pasos
El «Proyecto de Reglamento de Concursos para la Selección de Magistrados» fue girado al Plenario del Consejo de la Magistratura, que preside Horacio Rosatti –quien no suscribió la acordada de la Corte– para su consideración y eventual aprobación. De ser avalado, será el propio Consejo quien determine su aplicación concreta en los llamados a concurso.
Esta iniciativa se enmarca en un contexto donde el Poder Ejecutivo anunció el envío al Congreso de pliegos para cubrir sesenta cargos vacantes, y donde existe un debate permanente sobre la transparencia y eficiencia en la designación de los jueces.
