Los mercados energéticos globales experimentaron una fuerte sacudida tras la reciente propuesta del expresidente estadounidense Donald Trump de establecer una pausa de cinco días en las tensiones con Irán. Esta noticia provocó un descenso inmediato de cerca del 10% en las cotizaciones del crudo, que volvieron a situarse por debajo de los 100 dólares por barril. No obstante, analistas señalan que esta baja no configura una tendencia estable, sino que refleja un panorama extremadamente volátil.
Un conflicto sin plan claro y de duración incierta
El economista Pablo Ferrari analizó la situación en una entrevista televisiva, caracterizando el momento como «un escenario de alta volatilidad». Ferrari atribuyó esta inestabilidad a la ausencia de una estrategia previsible por parte de Estados Unidos y a la capacidad de respuesta demostrada por Irán. «Distintos analistas internacionales le dicen a Trump que no tiene un plan», comentó, subrayando que nada indica que se trate de un enfrentamiento de corta duración.
Riesgo de expansión y concepto de «empantanamiento»
Ferrari fue más allá al descartar una solución rápida, argumentando que «Irán es un adversario que no es sencillo doblegar». Incluso alertó sobre la posibilidad de que el conflicto trascienda las fronteras iraníes: «hay una expansión del conflicto en el Medio Oriente, ya no es solo Irán». Según su visión, el concepto que predomina entre los especialistas es el de «empantanamiento», una situación donde ninguna de las partes logra una ventaja decisiva, alejando una solución definitiva a corto plazo.
Impacto en los precios locales: subas rápidas, bajas lentas
En cuanto al efecto en los consumidores, Ferrari explicó que la reciente caída del crudo no se traducirá de manera inmediata en una baja en los surtidores. «Es muy complicado andar variando todos los días los precios de los combustibles», señaló, debido a la dinámica del mercado y la incertidumbre reinante. Además, aclaró una asimetría típica: «es mucho más sensible la suba rápida que la baja veloz de los precios», lo que posterga cualquier alivio concreto para el público.
Volatilidad a la vista mientras no haya acuerdos
El especialista concluyó con una advertencia: mientras no exista un acuerdo duradero, los valores seguirán expuestos a cambios bruscos. «Mientras esto no tenga una solución más permanente, la volatilidad va a estar a merced de esto», afirmó. Finalmente, recordó la naturaleza impredecible de estos eventos con una frase contundente: «los conflictos se sabe cómo se inician pero no cómo terminan», resumiendo así la incertidumbre que pesa sobre el mercado energético mundial.
