En un movimiento inédito en el panorama político cordobés, un sindicato ha dado el paso de constituir su propia herramienta electoral. Se trata del partido «Creemos», una creación del Sindicato de Peones y Empleados de Estaciones de Servicio de Córdoba (SinPeCor), que obtuvo su reconocimiento formal como partido de distrito el pasado 18 de marzo por parte del Juzgado Federal con competencia electoral.
Un salto de lo gremial a lo político
La génesis de este proyecto se remonta a un conflicto institucional que vivió el SinPeCor en 2023. Una disputa por la representación del sector a nivel nacional, que finalmente fue resuelta a su favor por la Corte Suprema de Justicia, evidenció para sus dirigentes los límites de la acción puramente sindical. Este episodio los llevó a concluir que, para influir en las reglas de juego generales, era necesario contar con una herramienta política propia.
«Este proyecto está abierto. Queremos escuchar, sumar ideas y construir colectivamente», explicó Verónica Torres, designada presidenta del Consejo Provincial del nuevo partido, en diálogo con este medio. Torres enfatizó que la iniciativa busca canalizar el descontento de muchos ciudadanos que no se sienten representados por las opciones políticas tradicionales.
Autonomía y principios fundacionales
La conformación de «Creemos» no implica una fusión, sino la creación de una estructura paralela y autónoma. La legislación vigente establece una separación clara entre la actividad gremial y la partidaria, especialmente en lo referente al financiamiento y la administración de recursos. Por lo tanto, el partido deberá operar con sus propias reglas y lógicas organizativas.
Los pilares programáticos
Según sus referentes, la nueva fuerza se apoya en varios ejes centrales. El primero es la convocatoria a un diálogo amplio que incluya a actores políticos, sociales, sindicales, empresariales y académicos, con el fin de generar acuerdos estratégicos que trasciendan el cortoplacismo electoral.
Un segundo pilar fundamental es la transparencia fiscal, planteada como condición indispensable para reconstruir la confianza entre la ciudadanía y el Estado. Proponen un sistema donde sea claro qué impuestos se pagan y cómo se distribuyen los recursos públicos.
La educación constituye el tercer eje, concebida como una inversión estratégica para el desarrollo. La propuesta apunta a una transformación del sistema, con niveles de inversión acordes a los desafíos actuales. Finalmente, el partido plantea la necesidad de consolidar políticas públicas robustas dirigidas a la niñez y a los adultos mayores.
Un contexto de crisis de representación
El surgimiento de «Creemos» se da en un escenario marcado por una profunda crisis de representación que afecta tanto a los partidos políticos tradicionales como a muchas organizaciones intermedias. La dirigencia del SinPeCor argumenta que su experiencia de casi 80 años en la defensa de derechos laborales les otorga un conocimiento práctico de «lo que funciona y lo que falla» en la política.
Un dato que añade complejidad al mapa es que la contraparte patronal del SinPeCor en las negociaciones paritarias, la Federación de Expendedores de Combustibles (FECAC), cuenta entre sus principales referentes a dos diputados nacionales de La Libertad Avanza: Gabriel Bornoroni y Gonzalo Roca. Esto sitúa al nuevo partido en un entramado de relaciones donde lo gremial y lo político se entrelazan de maneras novedosas.
Con su personería jurídica en regla, «Creemos» se prepara ahora para dar sus primeros pasos en la arena electoral cordobesa, intentando capitalizar un espacio que, según sus fundadores, la política convencional ha dejado vacante.
