La Justicia indagó a dos profesionales del Hospital Italiano en una causa por el hurto de anestésicos. La investigación se inició tras el hallazgo sin vida de un médico residente en su domicilio.
La Justicia federal investiga la presunta sustracción de drogas de uso hospitalario en el Hospital Italiano de Buenos Aires, en una causa que se abrió tras el fallecimiento de un médico residente. Dos profesionales de la salud fueron indagados en las últimas semanas.
Hernán Boveri (45), anestesiólogo de planta permanente, y Delfina Lanusse (29), residente de tercer año, declararon ante el juez Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera. Ambos negaron los hechos que se les imputan. La investigación judicial avanza bajo secreto de sumario.
El caso se inició tras la muerte de Alejandro Zalazar (29), un residente de otros centros de salud, cuyo cuerpo fue hallado el 20 de febrero en su departamento de Palermo. En el lugar se encontraron frascos de Fentanilo y Propofol, anestésicos cuya trazabilidad se investiga para determinar si provenían del Hospital Italiano. Según las pesquisas, Zalazar habría fallecido tras administrarse estas sustancias.
Este hallazgo motivó una investigación interna en el Hospital Italiano, que realizó una denuncia formal. La Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAAEBA) también presentó una denuncia. Ambas causas fueron unificadas en un mismo expediente.
El 13 de marzo, la División de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad realizó tres allanamientos en domicilios de la Ciudad de Buenos Aires y Tigre, donde se secuestraron insumos médicos para su análisis. Posteriormente, el juzgado ordenó un nuevo allanamiento en la sede de la AAAEBA en busca de documentación.
Eduardo Gerome, abogado de la asociación, afirmó que la entidad es denunciante y colabora con la Justicia. «Somos los primeros interesados en que se investigue qué pasó», declaró, y señaló que los profesionales involucrados tenían desempeños impecables hasta el momento.
El caso generó rumores entre la comunidad médica durante más de un mes, hasta que trascendió públicamente. La investigación continúa a la espera de pericias e informes definitivos.
