La ciudad capital cumple un nuevo aniversario desde su establecimiento en 1588. Repasamos algunos datos históricos y curiosidades sobre sus orígenes y denominaciones.
La ciudad de Corrientes, capital de la provincia homónima, celebra hoy 438 años desde su fundación, ocurrida el 3 de abril de 1588. Este aniversario invita a repasar algunos aspectos históricos y curiosidades sobre el origen de una de las ciudades más antiguas del país.
1. La ciudad más antigua del Nordeste argentino
Su fundación consolidó un punto estratégico para la navegación, posicionándola como un núcleo histórico central en la región. Inicialmente concebida como estación de paso entre Asunción y Buenos Aires, su propósito fue brindar respaldo a la colonización de las tierras entre el Río de la Plata y Paraguay.
2. Una fundación única
Según la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina, Corrientes es la única ciudad en el actual territorio argentino fundada personalmente por un Adelantado, la máxima potestad en el proceso de conquista.
3. El origen de su nombre
El adelantado Juan Torres de Vera y Aragón la bautizó como «Ciudad de Vera». Posteriormente, una confusión con el nombre del santo patrono, San Juan Bautista, derivó en la denominación «San Juan de Vera de las Siete Corrientes», en referencia a las salientes hacia el Paraná. Con el tiempo, el nombre se simplificó a «Corrientes».
4. La discusión sobre el sitio exacto de la fundación
Mientras la mayoría de los historiadores señala el terreno de la actual plaza Arazaty como el lugar de la fundación, otras versiones apuntan a la ubicación de la plaza 25 de Mayo. El doctor Enrique Deniri, director del Archivo Histórico de la provincia, ha señalado que esta última opción tiene sentido al considerar que allí se levantaron el cabildo y los primeros asentamientos, cerca de la costa.
5. La denominación guaraní «Taragüí»
La ciudad y la provincia también son conocidas por el nombre guaraní «Taragüí». El historiador Manuel Florencio Mantilla interpretó este vocablo como la unión de «tava» (pueblo o ciudad) y «agüi» (cercano o vecino), denominación que habrían usado los guaraníes que vivían próximos al asentamiento español.
