La tradicional marcha religiosa que une a Santa Ana de los Guácaras, Paso de la Patria y San Cosme hacia Itatí enfrenta condiciones climáticas adversas, con precipitaciones persistentes durante todo su recorrido.
La 126ª edición de la Peregrinación de los Tres Pueblos, que partió ayer desde Santa Ana de los Guácaras, se está desarrollando bajo condiciones meteorológicas complejas. Según los pronósticos, las lluvias intensas y la alta humedad acompañarán a los fieles durante las jornadas hacia la Basílica de Itatí, donde el 23 de abril se honra a la Virgen de Itatí, Patrona de Corrientes.
El Servicio Meteorológico Nacional prevé inestabilidad persistente para la región Norte de la provincia, con tormentas aisladas para hoy, martes 21, y mañana, miércoles 22. Para el jueves 23, día central de la celebración, se espera el ingreso de un frente que intensificaría las precipitaciones. El viernes 24, durante el regreso, se pronostican chaparrones dispersos.
Las autoridades de seguridad y salud, junto a los organizadores, solicitaron a los conductores que transiten por la Ruta Nacional Nº12 con prudencia y respeto hacia la columna de peregrinos. Asimismo, hicieron un llamado a las comunidades cristianas a unirse en oración por los participantes.
El itinerario establece que las tres comunidades se encontrarán hoy a las 6 en el Paradero del Peregrino. Luego de compartir un almuerzo comunitario en Ramada Paso, reanudarán la marcha para ingresar a Itatí a las 16:30.
El padre Roque Franco, párroco de San Cosme y San Damián, destacó en declaraciones a radio San Cayetano la hondura espiritual del evento, donde «el pueblo se une de manera sorprendente». Bajo el lema «Somos Iglesia que camina agradecida, creyente y esperanzada», la peregrinación convoca a una gran cantidad de fieles y es organizada en conjunto por parroquias, comunidades e instituciones, con el apoyo logístico y de seguridad de los gobiernos provincial y municipales.
Con 126 años de historia, este evento es considerado una expresión viva de la identidad correntina, donde la fe y la tradición se transmiten entre generaciones. A pesar de las adversidades climáticas, el espíritu de los participantes permanece firme, reflejado en gestos de solidaridad y fraternidad a lo largo del camino.
