Durante los últimos fines de semana, la policía de Corrientes intensificó controles para desalentar las prácticas de «stunt» en la vía pública, que implican riesgos para conductores y terceros.
El despliegue de operativos nocturnos realizados durante los últimos fines de semana en la ciudad de Corrientes volvió a poner el foco en una práctica que se repite en distintos puntos del país: las maniobras peligrosas en motocicleta, conocidas como «stunt».
Durante la madrugada del último sábado de abril, efectivos policiales de diferentes áreas llevaron adelante controles de motocicletas e identificación de personas, con el objetivo de reforzar la prevención y la seguridad vial. En ese marco, también se desarrollaron intervenciones específicas para desalentar la circulación de grupos que realizan este tipo de exhibiciones riesgosas en la vía pública.
Como resultado del operativo, se secuestraron decenas de motocicletas cuyos conductores protagonizaban conductas que implicaban un riesgo tanto para sí mismos como para terceros. A los mayores de edad se les labraron actuaciones contravencionales, mientras que dos menores fueron restituidos a sus progenitores, con el inicio de actuaciones administrativas hacia los responsables legales.
La práctica del «stunt», que incluye maniobras como circular en una rueda, zigzaguear a alta velocidad o desplazarse en grupo sobre la calzada, se consolidó en los últimos años como una modalidad que, lejos de limitarse a espacios controlados, se traslada a calles y avenidas. Este tipo de situaciones incrementa la posibilidad de siniestros viales y genera desorden en la circulación, lo que en muchos casos requiere intervención policial.
Las conductas expuestas por los motociclistas no solo vulneran las normas de tránsito, sino que además exponen a peatones y otros conductores a situaciones de peligro imprevisibles, especialmente en horarios nocturnos o de menor visibilidad. En uno de los puntos de control se contó con la colaboración de personal de tránsito municipal, en un esquema de trabajo conjunto orientado al ordenamiento vehicular.
Fuentes policiales informaron que los operativos forman parte de una estrategia sostenida que busca desalentar estas prácticas y promover condiciones más seguras en la vía pública. El fenómeno, que se replica en distintas ciudades, plantea un desafío para las autoridades en materia de prevención y control, en un contexto donde la reiteración de estas maniobras evidencia la necesidad de reforzar tanto las intervenciones como las instancias de concientización.
