El intendente de Riachuelo, Nicolás Tejo, detalló las obras de infraestructura preventivas que se realizan para mitigar el impacto de las inundaciones ante la llegada del fenómeno de El Niño.
En una mañana con temperaturas bajo cero y un cielo gris, el intendente de Riachuelo, Nicolás Tejo, detalló ante EL LIBERTADOR las obras de infraestructura preventivas que se están realizando para mitigar el impacto de las inundaciones ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño.
El titular del Ejecutivo comunal explicó que su administración ha priorizado el mantenimiento de arroyos y el sistema de drenaje, destinando la totalidad de los fondos municipales a estas tareas críticas.
A continuación, el desarrollo de la entrevista.
Riachuelo es una localidad que históricamente ha sufrido por las inclemencias climáticas. Ante los pronósticos de un «Súper Niño», ¿cuáles son las acciones concretas que están llevando adelante para proteger a los vecinos?
-Estamos totalmente abocados al trabajo de limpieza, cuneteo y mantenimiento. Es una tarea crítica porque nos encontramos con arroyos principales que no se tocaban hace por lo menos 20 años. Ante la advertencia de tormentas fuertes, nuestra prioridad es tomar recaudos para que el agua escurra lo más rápido posible. Sería ilógico decir que no nos vamos a inundar, pero estamos trabajando fuerte para minimizar el impacto.
El Ministerio de Obras Públicas ha señalado a Riachuelo como una zona de riesgo en sus mapeos. ¿Cómo reciben esta información y en qué zonas están poniendo el ojo?
-Estamos siguiendo los informes, aunque a veces los pronósticos no detallan con exactitud las zonas más afectadas. Ante esta incertidumbre, todos estamos tomando los mismos recaudos y enfocándonos en la prevención. En su momento, el dragado que se realizó en el arroyo Riachuelo nos benefició mucho y dio buenos resultados. El problema surge cuando crece el río Paraná, ya que eso tranca los cursos de agua, pero esa obra previa nos ha dejado en una mejor posición.
Para ejecutar estas obras se necesitan recursos. ¿Hubo que redireccionar fondos que estaban previstos para otros fines hacia la cuestión hídrica?
-En realidad, no es que tuvieran otros fines; desde que arrancamos la gestión ya habíamos planificado priorizar esto porque era una demanda real del pueblo. Cuando la gente habla es porque las obras se necesitan. Por eso, decidimos destinar el 100 por ciento de los fondos de infraestructura para mejorar la transitabilidad y el escurrimiento. Si queda algún remanente, lo destinamos a iluminación o pequeñas mejoras, como los baños que estamos terminando en el polideportivo, pero el foco hoy es el mantenimiento preventivo.
Ante una emergencia, ¿con qué infraestructura de Defensa Civil y Salud cuenta el Municipio hoy? ¿Dependen exclusivamente de lo que envíe la Provincia o la Capital?
-Tenemos la ventaja de estar pegados a la Capital, pero contamos con recursos propios importantes. Riachuelo tiene su cuerpo de Bomberos Voluntarios, el hospital y dos centros de salud municipales. Además, hay un fuerte compromiso de la Policía y de los propios vecinos que siempre están predispuestos a colaborar ante cualquier inclemencia.
SANEAMIENTO
Pasando al plano administrativo, usted heredó una situación compleja tras décadas de una misma gestión. ¿Cómo está hoy la salud financiera del Municipio?
-Venimos saneando deudas, pagando y cumpliendo compromisos. Tenemos proveedores que entienden la situación y a los que les pedimos paciencia; la vamos peleando paso a paso. Estamos en un contexto nacional complicado y nosotros arrancamos con menos coparticipación, así que estamos acostumbrados a hacer mucho con poco. Confío en que el año que viene estaremos mucho mejor económicamente.
En este contexto de ajuste, ¿se aplicó la «motosierra» sobre el personal municipal?
-Durante la campaña se dijo mucho que íbamos a echar gente, pero nosotros respetamos a los trabajadores. Entendemos que el que quiere trabajar, va a trabajar. Lo que sí hicimos fue una reorganización interna y cambios en algunas secretarías, pero la gente que está laburando continúa haciéndolo tranquilamente.
Para cerrar, en el mapa político actual, ¿qué lugar ocupa el Partido Popular y cómo es su relación con la alianza gobernante?
-El Partido Popular viene creciendo en el Interior; hoy somos cuatro intendentes. El partido está muy bien conformado y mantenemos una relación excelente con todos los partidos de la alianza. Estamos contentos de formar parte de este espacio y de seguir construyendo desde esa buena sintonía.
