Desde la mañana de este jueves, trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad se concentraron en la rotonda de acceso a la provincia del Chaco, en el peaje de la autovía de la Ruta Nacional 16, para expresar su preocupación por el futuro del organismo y el estado de la infraestructura vial.
Desde la mañana de este jueves 9 de julio, en coincidencia con el Día de la Independencia nacional, trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad llevan adelante una manifestación en la zona de la rotonda de acceso a la provincia del Chaco.
La movilización se concentró en las inmediaciones del peaje de la autovía de la Ruta Nacional 16, donde empleados de diversos distritos del país se reunieron para expresar su preocupación por el futuro del organismo y el estado de la infraestructura vial.
La protesta contó con la presencia de destacados referentes gremiales, entre ellos Graciela Aleñá, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina (STVyARA), y Alfredo de Jesús Ramírez, secretario general de la seccional Corrientes.
Según informaron los organizadores, la convocatoria incluyó a trabajadores provenientes de los distritos de Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos, Capital Federal y la provincia de Buenos Aires.
El sindicato se declaró en estado de alerta máxima debido a las políticas de desregulación y al recorte presupuestario que atraviesa la Dirección Nacional de Vialidad. Los manifestantes señalaron un proceso de «vaciamiento» del organismo y el cese de las tareas de mantenimiento en las rutas nacionales. Durante la jornada, los dirigentes expresaron su rechazo a la transferencia de rutas nacionales a las órbitas provinciales.
«Nos encontramos acá… para manifestarnos una vez más a la no entrega de nuestra tan querida vialidad nacional y a la entrega de las rutas nacionales a las provincias», señalaron los dirigentes a EL LIBERTADOR. Según advirtieron, desde el inicio de la actual gestión, la inversión en reparaciones ha sido nula: «No se ha invertido un peso en nuestra reparación de ruta», afirmaron, remarcando que el estado de los caminos ha pasado «de mal estado a peor todavía».
Uno de los puntos centrales del reclamo fue el destino de los fondos provenientes del impuesto al combustible, el cual debería ser asignado por ley a la construcción y mantenimiento de rutas. «Eso hace más de 2 años que a nosotros no nos están enviando y ya por lo menos son 4.000 millones de dólares que nos están debiendo para justamente realizar arreglos», detallaron los referentes en el lugar.
Desde una perspectiva de seguridad vial y soberanía logística, los trabajadores alertaron que la posible desaparición de Vialidad Nacional pondría en riesgo la conectividad del país y la producción regional. «Sin vialidad nacional no hay mantenimiento de rutas y se van a terminar las conexiones entre las provincias, se van a terminar el sacar el producto de cada provincia por rutas como la gente», advirtieron.
Finalmente, los manifestantes hicieron un llamado a la conciencia ciudadana, subrayando que la lucha no es solo laboral, sino de todos los usuarios que transitan las rutas nacionales diariamente. «Le pedimos que hagamos conciencia. Esto es una lucha de todos… para que pueda tener una ruta acorde a lo que están pagando hoy ya por todos los impuestos», concluyeron.
