Doce días después del megaoperativo que sacudió a Chaco y Corrientes, ningún integrante de la familia Menocchio permanece detenido. Este jueves la Justicia federal excarceló a Luciano Menocchio y su esposa Anahí Aranda, quienes se suman a Lucas Menocchio y Graciela Binaghi —hermano y madre de Luciano— que habían recuperado la libertad el martes. Los cuatro siguen imputados por narcotráfico y la investigación continúa su curso.
Doce días después del megaoperativo que sacudió a Chaco y Corrientes, ningún integrante de la familia Menocchio permanece detenido. Este jueves la Justicia federal excarceló a Luciano Menocchio y su esposa Anahí Aranda, quienes se suman a Lucas Menocchio y Graciela Binaghi —hermano y madre de Luciano— que habían recuperado la libertad el martes. Los cuatro siguen imputados por narcotráfico y la investigación continúa su curso.
La demora en liberar a Luciano y Aranda respecto de los otros dos tuvo una razón puntual: había que incorporar informes de la Asesoría de Menores porque la situación procesal del matrimonio afecta a hijos menores de edad. Cumplido ese trámite, el juez Gustavo Lleral, del Juzgado Federal N° 2 de Rawson, dispuso la excarcelación con condiciones: prohibición de salir del país sin autorización judicial y obligación de informar cualquier ausencia del domicilio por más de 24 horas.
Ser hijo de «El Gusano» no alcanza para condenarlos
La defensa, a cargo del abogado Pablo Petraglia, construye su estrategia sobre un argumento que considera central: que la Justicia debe determinar qué conducta concreta se le atribuye a cada imputado y no juzgarlos por el apellido que llevan. Luciano se presentó espontáneamente ante la Policía Federal al conocer las medidas dictadas en su contra, aportó documentación durante las indagatorias y la defensa considera que hay elementos para desvincularlo de los hechos investigados.
Sobre los gimnasios Viva Fit House y el emprendimiento gastronómico Ciboulette, cuestionados por la fiscalía como posibles vehículos de lavado de dinero, Petraglia fue directo en declaraciones a le prensa: «Tanto en el caso del gimnasio Viva como en el de Ciboulette ya llevan años instalados y trabajando en nuestro medio. El origen y manejo de todos los fondos, en ambos casos, es absolutamente trazable». La defensa presentó documentación contable para respaldarlo.
En el caso de Graciela Binaghi, la estrategia pasa también por dejar en claro la distancia real con «El Gusano»: está divorciada de Luis Raúl Menocchio hace más de 30 años y, según la defensa, no mantiene vínculo con él desde entonces.
Será el juez Lleral quien evalúe esa documentación frente a la hipótesis fiscal, que sostiene que los negocios familiares fueron utilizados para mover el dinero de la red narco que Menocchio habría dirigido desde su celda en Rawson.
