A cinco meses de cumplir 18 años, Uma Granata cursa Periodismo Deportivo y juega en la primera división de hockey del Club San Carlos. También retomó el vínculo con su padre, Cristian «el Ogro» Fabbiani.
Uma Granata, hija de Amalia Granata y Cristian «el Ogro» Fabbiani, comenzó una nueva etapa marcada por el inicio de sus estudios universitarios y la práctica deportiva. A cinco meses de haber cumplido 18 años, la joven mantiene un perfil alejado de la exposición mediática que la rodeó durante su infancia.
Nacida el 23 de abril de 2008, creció bajo la mirada pública debido a la relación conflictiva de sus padres, quienes se separaron ese mismo año, antes de su nacimiento. Durante su adolescencia, el vínculo con el exfutbolista no fue bueno y se mantuvieron distanciados por varios años. En la actualidad, ambos retomaron la relación.
Cuando cumplió 15 años, en medio del distanciamiento, Uma decidió dejar de usar el apellido Fabbiani en sus redes sociales y presentarse públicamente como «Uma Granata». Al ser consultada sobre esa elección, explicó que se siente «más identificada» con el apellido materno y que la decisión estuvo vinculada a cuestiones familiares. También destacó el rol de Leonardo Squarzon, pareja de Amalia, como figura paterna.
Al alcanzar la mayoría de edad, la joven comenzó a revincularse con su padre y con la nueva familia que él formó junto a Gimena Vascón, con quien tuvo dos hijos: Santino y Ámbar.
El año pasado terminó el colegio secundario, acompañada por ambos padres y sus respectivas parejas, y decidió repartir su tiempo entre los estudios y el deporte. Juega al hockey en la primera división del Club San Carlos y suele compartir en su cuenta de Instagram imágenes de entrenamientos, partidos y momentos junto a sus compañeras de equipo.
En cuanto a su formación profesional, comenzó la carrera de Periodismo Deportivo. Según explicó su madre, buscaba algo enfocado en la actividad deportiva y además es «muy desenvuelta» frente a las cámaras.
En sus redes sociales mantiene un perfil bajo donde predominan las fotos con amigas, viajes familiares, partidos de hockey y entrenamientos.
