El director Curry Barker y la actriz Inde Navarrette conversaron con AFP en el Festival Internacional de Cine de Toronto sobre el primer aniversario del estreno de «Obsesión», filme de terror que recaudó más de 500 millones de dólares con un presupuesto de 750.000 dólares.
Toronto, Canadá, 13 Set 2026 (AFP) – Curry Barker estaba seguro de que «Obsesión» sería una buena película, pero jamás imaginó que se convertiría en un fenómeno de taquilla al punto de llevar a Hollywood a obsesionarse con él.
Un año después de debutar en el Festival Internacional de Cine de Toronto, el joven director y su protagonista Inde Navarrette aún intentan asimilar el éxito de la cinta de terror que, con más de 500 millones de dólares de recaudación global y un presupuesto de 750.000 dólares, se ha convertido en una de las producciones más rentables de la historia.
«Se siente como el primer aniversario del cambio de nuestras vidas», dijo Barker a AFP en el marco del festival canadiense.
Barker opinó que el triunfo de «Obsesión» se debe en parte a que su generación consigue conectarse con su diálogo, pero también a la búsqueda de experiencias colectivas.
«Hay momentos impresionantes que hacen que quieras decirles a tus amigos que la vayan a ver porque quieres vivir la experiencia con ellos en el cine», agregó.
«Obsesión» habla sobre qué pasa cuando los deseos se vuelven realidad. Bear (Michael Johnston) no consigue confesar su amor a su amiga Nikki (Inde Navarrette), y una noche, frustrado, pide un deseo al romper una varita mágica: que ella lo ame tanto como él a ella.
Pero cuando su deseo se materializa, su vida toma un giro macabro.
«Ten cuidado con lo que deseas…», sonríe el director, quien consigue ver cómo la metáfora también aplica para su vertiginoso ascenso al estrellato en una industria tan competitiva como la del cine.
«En gran parte es algo muy pero muy positivo, y todos estamos felices de que le fue tan bien a la película», dijo.
«Obviamente también da miedo. Se puede volver aterrador, y está la presión de que harás a continuación».
«Me encanta ser un meme»
Barker, oriundo de Alabama y quien dio sus pininos en YouTube, ve cómo la fama repentina puede ser una bendición y una maldición, y reconoce que siente el peso de las miradas y la expectativa de que su próxima película sea tan buena como «Obsesión».
«Lo puedes sentir en internet. Lo puedes sentir quizás en la cantidad de oportunidades que te presentan», confesó el director, quien, como antídoto intenta aislarse de esta presión externa durante su proceso creativo.
«Así que no siento que esté haciendo algo para todo el mundo. Se siente simplemente como ‘Obsesión’, como que estoy haciendo algo que a mí me parece genial. Y tengo que mantenerlo así».
Inde Navarrette, quien recientemente se incorporó al Universo Cinematográfico de Marvel para encarnar a Rogue, coincidió en la importancia de vivir el momento «un día a la vez».
«Es muy similar a otros trabajos (…) Cuando tienes éxito en tu área, obviamente habrá cosas negativas», dijo a AFP.
La clave está en conservar la autenticidad «porque es demasiado», dijo la artista de 25 años.
Algunas escenas de Navarrette se volvieron virales en redes sociales al punto de convertirse en memes, algo que sorprendió a la actriz, pero que no la incomoda.
«Me encanta ser un meme, creo que es genial (…) es definitivamente algo muy divertido».
Pero Hollywood, que lleva años intentando recuperar al público de las salas de cine, tomó muy en serio el éxito de «Obsesión», que al igual que «Backrooms» del también joven director Kane Parsons, se volvió un fenómeno de taquilla.
Barker recomendó prudencia, argumentando que no existe «una especie de propiedad intelectual mágica en línea», y que tener cierto número de seguidores en redes sociales no convierte a alguien en cineasta.
«La barrera de entrada está abierta, creo que esa es la lección», dijo Barker refiriéndose a las dificultades de abrirse paso en la industria del cine.
Pero también enfatizó que es necesario favorecer el contenido original.
«Sentamos un precedente de que te van a comprender», complementó a su lado Navarrette.
«La gente de nuestra generación ama el cine. Ellos solo quieren tenerlo, por lo que sé, en un lenguaje que puedan entender».
