La miniserie dirigida por Pablo Larraín, basada en relatos de Mariana Enriquez y protagonizada por Mercedes Morán, se estrena el 24 de septiembre en Netflix y compite por la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián.
A pocos días de su estreno en Netflix y mientras compite por la Concha de Oro en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, Mis muertos tristes sumó un admirador: Stephen King. El escritor recomendó en su cuenta de X la miniserie dirigida por el chileno Pablo Larraín, basada en relatos de la escritora argentina Mariana Enriquez y protagonizada por Mercedes Morán, Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Álvarez.
El autor de Carrie, El resplandor, It y Misery publicó el 18 de septiembre: “¡Qué idea tan genial! ¿Qué pasaría si alguien que puede oír (y a veces ver) a los muertos cayera en el suministro de agua de una ciudad y su cuerpo se descompusiera? ¿Y si, después de beber el agua, todos pudieran hacerlo?”. Luego agregó: “Mis muertos tristes (My Sad Dead). Netflix, 24 de septiembre” y “Mi viejo amigo Pablo Larraín dirigió”.
El vínculo entre ambos tiene un antecedente: en 2021, Larraín dirigió La historia de Lisey, la miniserie de Apple TV basada en la novela homónima de King publicada en 2006. El escritor estuvo a cargo de la adaptación de esa historia protagonizada por Julianne Moore y Clive Owen.
De los cuentos de Mariana Enriquez a la pantalla
Mis muertos tristes tiene como centro a Ema (Mercedes Morán), una médica recién jubilada que puede ver y escuchar a los muertos. Durante años aprendió a convivir con esa capacidad y a mantenerla bajo control, pero la muerte de su madre y la llegada de su sobrina Julie, que posee el mismo don de manera más intensa, alteran ese equilibrio.
En paralelo, el asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena, en el conurbano bonaerense, desencadena un fenómeno: la capacidad que hasta entonces pertenecía a unos pocos comienza a extenderse entre los vecinos. Los muertos se hacen cada vez más presentes y la frontera que los separa de los vivos se desdibuja.
Mercedes Morán declaró a LA NACION: “En Mis muertos tristes esa mezcla de terror social nos perturba. Y entre otras cosas, se habla de ese límite entre la vida y la muerte”. Agregó: “No es previsible. Y es muy perturbadora, y eso también me gusta porque es una manera de valorar la capacidad del espectador. No hay que explicar todo”.
La ficción toma como punto de partida el cuento “Mis muertos tristes” de Mariana Enriquez y amplía ese universo con personajes y elementos de otros relatos de la escritora, entre ellos “Julie”, “Un lugar soleado para gente sombría” y “Cuando hablábamos con los muertos”.
La adaptación fue desarrollada por Enriquez, Guillermo Calderón, Anastasia Ayazi y Pablo Larraín, quien además asumió la dirección. Completan el elenco Carlos Portaluppi, Germán de Silva y Luz Jiménez. La productora es Fábula, fundada por el realizador junto a su hermano Juan de Dios Larraín.
Su paso por San Sebastián
Antes de llegar al streaming, Mis muertos tristes tiene su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde integra la Sección Oficial de la 74ª edición y compite por la Concha de Oro. Para su presentación en el certamen, la producción argentino-chilena se exhibe en una versión cinematográfica de 187 minutos.
Su paso por San Sebastián se produce días antes de que la historia llegue al público como una miniserie de cuatro episodios, que se podrá ver en Netflix desde este jueves.
La producción de Larraín forma parte de una presencia argentina en el festival. También compite en la Sección Oficial Glaxo, de Benjamín Naishtat, basada en la novela de Hernán Ronsino y protagonizada por Lali Espósito, Esteban Lamothe, Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Alan Sabbagh. Ambientada en Chivilcoy en 1957, la película sigue a cuatro jóvenes inseparables cuyo vínculo se fractura con la llegada de un excomisario y su esposa; décadas más tarde, ese pasado vuelve a enfrentarlos con viejas heridas, culpas y deseos de venganza.
Otra figura argentina de esta edición es Ricardo Darín, cuya imagen fue elegida para el afiche oficial del festival. Nueve años después de recibir allí el Premio Donostia a la trayectoria, el actor regresa para presentar junto a Diego Peretti Lo dejamos acá, programada en la sección Otras Actividades. Dirigida por Hernán Goldfrid, la película tiene como protagonistas a un psicoanalista de métodos poco convencionales y a un escritor con un bloqueo creativo que empieza a cuestionar la forma de trabajar del terapeuta. Llegará a Netflix el 16 de octubre.
La presencia nacional se extiende a otras secciones. En Horizontes Latinos participan El tren fluvial, de Lorenzo Ferro y Lucas Vignale; La ilusión de un verano sin fin, ópera prima de Alessandra Sanguinetti, y Viajes y placeres, de Mariano Luque. A su vez, Naishtat presenta junto a María Alché el documental Pedro en el país en Zabaltegi-Tabakalera.
Mis muertos tristes llegará a Netflix después de su paso por una de las competencias cinematográficas más importantes del calendario internacional y con la recomendación pública de Stephen King antes de su estreno.
