El secretario de Desarrollo Foresto Industrial, Luis Mestre, informó que el censo nacional releva aserraderos, generadoras de energía, fábricas de tableros e impregnadoras de postes. Los datos serán públicos y se usarán para diseñar políticas públicas.
En el marco del desarrollo del Censo Nacional Foresto Industrial en la Argentina, la provincia participa activamente aportando recursos humanos y logísticos para concretar el relevamiento en el territorio.
Para conocer los objetivos de este operativo, las variables evaluadas y los desafíos del sector, el ingeniero forestal Luis Mestre, secretario de Desarrollo Foresto Industrial del Ministerio de Producción, dialogó con EL LIBERTADOR y se refirió a la situación del sector productivo.
Esta iniciativa busca obtener una radiografía detallada del sector, abarcando desde el nivel tecnológico de los aserraderos hasta sus necesidades de financiamiento y capacitación.
Mediante la recopilación de datos sobre la producción y el empleo, las autoridades podrán diseñar políticas públicas que impulsen la modernización de la industria maderera local.
El funcionario enfatizó que la información será clave para preparar a las empresas ante la llegada de nuevas plantas industriales y la demanda de subproductos.
A continuación, el desarrollo de la conversación.
¿Cómo se viene articulando el Censo Nacional Foresto Industrial a nivel provincial?
—Se está llevando a cabo en todo el país y, en el componente correspondiente a nuestra provincia, colaboramos de forma directa con personal, técnicos y medios para realizar el relevamiento en campo. Una vez finalizado el trabajo, toda la información recabada será de carácter público.
¿Qué tipo de empresas abarca el censo y cuál es el objetivo de fondo?
—El censo alcanza a todo lo que esté ligado a la industria forestal: aserraderos, generadoras de energía, fábricas de tableros e impregnadoras de postes, entre otros establecimientos. Lo que buscamos es tener una radiografía clara del estado de situación del sector —nivel tecnológico, producción, ocupación de mano de obra y necesidades de financiamiento— para contar con información clave al momento de definir políticas públicas que acompañen a la actividad.
¿Qué datos específicos se le solicitan a cada establecimiento?
—A través del censo se consulta qué especie están procesando, ya sea pino o eucalipto, qué tipo de productos elaboran y cuántas personas tienen ocupadas. También relevamos la capacidad energética requerida para producir, así como los déficits que presentan en materia de equipamiento y capacitación.
ACTUALIZACIÓN
En la previa de los resultados finales, ¿Cuál es el diagnóstico sobre la tecnología aplicada en la industria local?
—Es variado. Por un lado, han ingresado inversiones industriales importantes que ya están operando con un alto nivel tecnológico. Por otro lado, es cierto que existen industrias que necesitan actualizarse tecnológicamente. El censo va a precisar quiénes necesitan equipamiento acorde para, a partir de allí, articular líneas de financiamiento específicas orientadas a esa modernización.
¿Qué rol jugará esta actualización tecnológica frente a la futura demanda industrial?
—Será determinante. Por ejemplo, ante la presencia futura de una planta de celulosa que estará absorbiendo un gran volumen de subproductos, los aserraderos van a tener que tecnificarse para poder abastecer esa demanda y aprovechar la oportunidad.
¿Se cuenta ya con cifras o datos cuantitativos preliminares?
-En el marco del desarrollo del Censo Nacional Foresto Industrial en la Argentina, la provincia participa activamente aportando recursos humanos y logísticos para concretar el relevamiento en el territorio.
