Cincuenta estudiantes de escuelas secundarias de la Ciudad finalizaron la construcción de cohetes a escala y la programación de su carga útil. El lanzamiento está previsto para el 23 de octubre en un campo de vuelo de la provincia de Buenos Aires.
Con la mirada puesta en un lanzamiento de campo previsto para el 23 de octubre, cincuenta estudiantes de escuelas secundarias porteñas finalizaron la construcción de cohetes a escala y la programación de su carga útil.
La jornada de trabajo práctico, impulsada por el Ministerio de Educación de la Ciudad y la Space Academy Camp en el Centro de Simulación, ubicado en 25 de Mayo 444, combinó el montaje de placas Arduino con sensores atmosféricos para la recolección de datos durante la futura misión aeroespacial.
La iniciativa ministerial, impulsada a través de Vinculación con el Futuro, junto con la Space Academy Camp, propone que los estudiantes aprendan astronáutica materializando un proyecto aeroespacial con la programación de su carga útil, el sistema que viajará dentro del cohete que permitirá registrar información durante el vuelo, y resuelvan distintos desafíos y misiones.
La actividad realizada este jueves en el Centro de Simulación de la Ciudad fue parte clave de la etapa final del proyecto. Después de haber trabajado en el diseño, la construcción y el ensamblaje del cohete, los estudiantes pusieron en práctica sus conocimientos para desarrollar el dispositivo que permitirá obtener y almacenar datos durante la misión.
Durante la jornada, los alumnos trabajaron con los distintos componentes de la carga útil, entre ellos un Arduino Nano, sensores de presión atmosférica, humedad y temperatura y un módulo de memoria SD.
A partir de estos elementos, realizaron el ensamblaje y la programación del sistema que posteriormente será incorporado al cohete. En las clases anteriores, los estudiantes habían construido y ensamblado un cohete funcional y utilizado el simulador Open Rocket para trabajar sobre su diseño y funcionamiento antes de avanzar hacia su construcción física.
Para los estudiantes, uno de los principales resultados de la experiencia fue la posibilidad de compartir el proyecto con jóvenes de otras escuelas y trabajar en equipo.
“De esta vivencia lo que más nos llevamos es el compañerismo. Trabajar con otras personas de otros colegios y la experiencia de formar parte de un equipo”, destacó Ámbar, de la Escuela Normal Superior N°9.
En la misma línea, Maricarmen, del Colegio Mariano Moreno, valoró el encuentro con otros jóvenes interesados en la temática: “Lo que más me gustó fue conocer gente que tiene mis mismos gustos sobre astronomía, cohetes. El trabajo en equipo también fue algo muy destacable. Encontrarnos en estos espacios fue una experiencia muy divertida y emocionante”.
La experiencia también permitió que los estudiantes incorporen nuevos conocimientos vinculados con disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Al respecto, Martina, del Colegio Lincoln, contó: “Toda esta actividad fue muy interesante, aprendí sobre programación, sobre cohetes y trabajé con gente muy buena onda”. Por su parte, Zaira, del Colegio Excélsior, destacó la dinámica de aprendizaje: “Me pareció muy interesante, la manera en cómo lo explican con la pantalla. Me llevo también la posibilidad de contactarme con gente muy buena onda; es un espacio muy interesante en el que uno puede crecer”.
Para algunos de los participantes, la propuesta también representó la oportunidad de acercarse a un campo que consideran relevante para su futuro. Juan Martín, del Instituto Virgen del Pilar, señaló: “Esta actividad me pareció muy buena y muy importante. Además de que se aprende mucho, me parece importante el desarrollo de actividades cercanas al espacio, porque considero que en el país no se suele hacer mucho, y es importante conocer este mundo porque es gran parte del futuro”. En tanto que Catalina, del Colegio ECEA, resumió su experiencia desde su interés personal por estas disciplinas: “La experiencia me gustó mucho porque me encanta la física, la astronomía, todo este contenido. Para mí es algo espectacular”.
Un proyecto que continúa. La jornada desarrollada este jueves marcó un nuevo avance hacia la instancia de lanzamiento.
El proyecto contempla una próxima instancia en la que los estudiantes pondrán a prueba el cohete desarrollado junto con personal técnico especializado.
El lanzamiento está previsto para el 23 de octubre en un campo de vuelo de la provincia de Buenos Aires. Allí se realizarán las tareas de preparación, control y lanzamiento del cohete, para posteriormente analizar las conclusiones y resultados obtenidos durante la misión.
El recorrido finalizará con la defensa del proyecto integrador ante un comité de expertos, en la que cada equipo presentará su propuesta y las conclusiones de la jornada de lanzamiento.
De esta manera, Space Academy transforma el aprendizaje de ciencias y tecnología en una experiencia concreta de creación y experimentación: los estudiantes diseñan, construyen y programan su propio proyecto aeroespacial y avanzan, paso a paso, hacia una misión que tendrá su prueba definitiva en el lanzamiento.
