La contadora y experta en liderazgo, Valeria Díaz, conversó con Canal E y brindó una serie de definiciones concretas sobre cómo ordenar el presupuesto, evitar el endeudamiento y promover la educación financiera dentro del hogar.
Valeria Díaz fue crítica sobre el error más frecuente, que es la improvisación. “Mi consejo personal es empezar mucho antes del periodo de vacaciones”, afirmó, y remarcó que las familias deberían aplicar las mismas herramientas que utilizan las empresas. “Tenemos que planificar familiarmente también nuestro presupuesto de todo el año”, sostuvo.
El presupuesto anual y la organización de las vacaciones
Según explicó, el presupuesto anual debe contemplar una previsión mensual destinada específicamente a las vacaciones. “Dentro de ese presupuesto que planificamos para todo el año, tiene que tener incluido mes a mes una previsión que podamos separar todos los meses para vacaciones”, señaló.
Díaz insistió en la necesidad de identificar y clasificar todos los costos asociados al descanso. “Primero empecemos a tipificar esos gastos que vamos a tener en vacaciones”, indicó, sobre la misma línea, enumeró traslados, alojamiento, comidas, gastos recreativos y compras adicionales. También subrayó la importancia de prever imprevistos: “Siempre llevo un fondito extra para imprevistos”.
En el caso de quienes viajan en vehículo propio, advirtió que muchas veces se omiten costos relevantes. “En caso que yo me vaya a ir en mi auto tengo que también tener en cuenta gastos extras como mantenimiento del auto, un chequeo mínimo para poder salir de vacaciones”, explicó, vinculando ese punto con el cuidado de la familia.
La importancia de controlar los gastos de la tarjeta
Otro eje central fue el uso de la tarjeta de crédito. Para la entrevistada, no se trata de demonizarla, sino de comprender su impacto a futuro. “La tarjeta es un gasto que yo que hago, diferir el gasto a futuro”, afirmó. En este sentido, alertó sobre la acumulación de cuotas: “Muchas veces no nos damos cuenta y vamos sumando cuota tras cuota”.
En ese sentido, recomendó revisar con atención los resúmenes y llevar registros claros. “Vayan, aprendan a leer los resúmenes de la tarjeta y empiecen a ver y acumular las cuotas”, aconsejó, sugiriendo incluso herramientas simples como Excel o aplicaciones gratuitas.
