La artista compartió en sus redes sociales los detalles de un viaje que se vio interrumpido por un problema mecánico y una discusión de pareja, lo que los obligó a regresar tras siete horas de camino.
Un viaje familiar de Jimena Barón y su pareja, Matías Palleiro, con destino a la provincia de Corrientes, se vio interrumpido por un imprevisto mecánico en ruta. La situación, compartida por la artista en sus redes sociales con tono humorístico, derivó en una discusión entre la pareja y en la decisión de retornar a su punto de partida tras varias horas de viaje.
Según relató Barón, el automóvil presentó fallas, lo que los obligó a detenerse en una gomería. Desde allí, la cantante publicó un video de Matías consultando con los empleados, acompañado de un irónico «Fantástico». La artista explicó que la tensión surgió, en parte, por diferencias en la dinámica de la pareja: «Matías quiere hacer todo él, le gusta hacer todo él y después se queja porque hace todo él. Entonces eso genera peleas muy frecuentes».
También se refirió al comportamiento de su hijo, Morrison, de 11 años, señalando que su actitud y el uso de la tecnología son temas de conversación y ajustes en la familia. «Eso nos molesta a Matías y a mí porque Momo no se ocupa de sus cosas… Estamos con el tema de ‘tantas cosas querés, bueno, estate a la altura de lo que querés’, siendo responsable, organizando tus cosas», comentó.
Barón agregó que su enfoque más «zen» ante los problemas a veces choca con la actitud de su pareja. La discusión llevó a que, tras siete horas de viaje, decidieran dar media vuelta y regresar a su casa. «Después de siete horas de auto, llegamos. A casa», escribió la artista junto a una foto de sus pertenencias.
Lejos de mostrarse frustrada, Jimena Barón anunció con humor que intentarían el viaje nuevamente al día siguiente, mostrando incluso su despertador programado para las 4 de la mañana y confirmando que el problema del auto había sido solucionado. Esta no es la primera vez que la artista comparte anécdotas familiares de viajes que se vuelven virales, mostrando una mirada cotidiana y descontracturada de su vida privada.
