Los veteranos de la Guerra de Malvinas de la Prefectura Naval Argentina recorrieron instituciones educativas de Santo Tomé los días 18 y 19 de marzo, donde relataron experiencias del conflicto bélico a estudiantes, docentes y autoridades.
Los días lunes 18 y martes 19 de marzo, los veteranos de la Guerra de Malvinas de la Prefectura Naval Argentina visitaron la ciudad de Santo Tomé, provincia de Corrientes. La comitiva estuvo encabezada por el prefecto mayor Osvaldo Aguirre, junto a los suboficiales retirados Marcirio Oscar de los Santos y José Raúl Ibáñez, quienes participaron en el bautismo de fuego de esa fuerza en 1982. Durante su estadía, recorrieron instituciones educativas y otros espacios para transmitir sus vivencias del conflicto bélico a estudiantes, docentes, autoridades y vecinos.
El suboficial José Raúl Ibáñez recibió la Cruz al Heroico Valor en Combate, la máxima condecoración militar de la República Argentina, por su destacada acción en el conflicto.
En una entrevista exclusiva con la multiplataforma informativa local Digital Santo Tomé, Osvaldo Aguirre —de origen correntino pero residente en Buenos Aires— expresó su conmoción por la calidez del recibimiento. “Nunca pensamos, aun siendo hombres curtidos en armas de guerra, vivir momentos tan emotivos que nos llenan el alma”, afirmó. El prefecto superior destacó la identidad de la provincia en relación con la causa nacional: “En Corrientes la Patria se siente, se respira Malvinas”.
Como parte de las actividades oficiales, la comitiva, acompañada por el intendente Augusto Suaid, colocó una ofrenda floral en el Monumento a los Caídos oriundos de Santo Tomé en la gesta en las islas.
Durante su testimonio, Aguirre se refirió a las secuelas psicológicas que padecen los excombatientes. Reveló el reciente suicidio de uno de los camaradas más antiguos de la fuerza debido a crisis personales no contenidas. “La guerra es sufrimiento, terror y miedo; internamente ese dolor nunca va a desaparecer”, explicó. Señaló la necesidad de recurrir a expertos en estrés postraumático y neurosis de guerra, y remarcó que el entorno familiar es el primer eslabón de contención. Advirtió que los centros de veteranos y las fuerzas de seguridad deben “tomar el toro por las astas” para detectar a tiempo señales de alerta como el aislamiento o la resistencia a hablar del conflicto. En ese sentido, destacó la labor actual de la Prefectura Naval mediante un centro de sanidad que agiliza la atención psicológica directa para los afectados.
La delegación concluyó su itinerario tras mantener reuniones con el Centro de ex Combatientes y miembros de las fuerzas armadas. Al despedirse de Santo Tomé, Aguirre valoró el rol de los medios de comunicación para divulgar la historia y agradeció el gesto de niños de 7 u 8 años que se acercaron a pedirles fotografías. “Estos reconocimientos son caricias para el alma y nos ayudan a sanar”, concluyó.
