Un informe del Observatorio Pulsar.UBA y la Asociación Conciencia señala que la mayoría de los jóvenes mantiene una relación de baja intensidad con lo público, aunque muestran alta tolerancia política.
Corrientes. Un estudio titulado Jóvenes: valores, política y democracia 2025, elaborado por el Observatorio Pulsar.UBA —que integra el Igedeco de la Facultad de Ciencias Económicas y la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires— en conjunto con la Asociación Conciencia, concluye que cerca de siete de cada diez jóvenes de entre 16 y 19 años tienen bajo o nulo interés en la política.
El informe se basa en una encuesta nacional presencial y autoasistida aplicada a 2.494 estudiantes, con criterios de representatividad estadística. Los datos fueron ponderados para corregir desbalances y asegurar la validez de los resultados.
Según el estudio, los jóvenes no rechazan la política, pero tampoco la incorporan como eje organizador de su vida cotidiana. El interés político varía según el contexto socioeducativo: aquellos con mayor capital cultural —medido por el nivel educativo de los padres y el acceso a bienes culturales como libros— muestran un interés relativamente más alto.
En cuanto a las percepciones sobre el país, el estudio identifica una ambivalencia: no predomina una visión completamente negativa, pero existe preocupación por la situación actual combinada con expectativas moderadas de mejora. En paralelo, la mayoría de los encuestados confía en que su situación individual mejorará en el corto plazo. Una parte importante manifiesta su deseo de permanecer en el país, aunque también se registra una proporción relevante que contempla la posibilidad de emigrar.
Uno de los hallazgos destacados es el alto nivel de tolerancia política: la mayoría rechaza juzgar a las personas por sus opiniones políticas y manifiesta apertura a mantener vínculos afectivos con quienes piensan distinto. En términos de consumo informativo, las redes sociales constituyen la principal fuente de noticias y contenidos políticos, seguidas por medios tradicionales, la escuela y conversaciones interpersonales.
