El capitán argentino Lionel Messi elogió al arquero de Cabo Verde, mientras se difunde la historia de superación del egipcio Mohamed Salah. Dos ejemplos de conducta que contrastan con actitudes de discriminación y violencia.
En el marco del Mundial de fútbol, se destacaron dos episodios vinculados a valores deportivos y personales. Por un lado, el capitán de la selección argentina, Lionel Messi, elogió al arquero de Cabo Verde, Vozinha, tras el partido amistoso entre ambos equipos. Según declaraciones reproducidas en medios, Messi le dijo: «Gran trabajo, sos un arquero increíble. Tu gente debe estar orgullosa de vos». Vozinha, por su parte, afirmó: «Escuchar eso de alguien como Leo, significa mucho para mí».
Por otro lado, se difundió la historia del futbolista egipcio Mohamed Salah, quien nació en Nagrig, un pueblo agrícola en el delta del Nilo. De adolescente viajaba hasta cinco horas diarias para entrenar en El Cairo. Salah se convirtió en máximo goleador de la historia de Egipto, campeón de Europa y figura del Liverpool. Según la nota citada, destinó parte de sus ingresos a obras de infraestructura en su pueblo natal, como agua potable, una escuela y un hospital. También se menciona que perdonó a un ladrón que robó en su casa, le dio dinero y le buscó trabajo.
El texto original, firmado por el comunicador social Alcides Eduardo Hernández, reflexiona sobre la importancia de los valores en el deporte y la sociedad, y cita definiciones de la inteligencia artificial sobre disvalores y anticultura. Asimismo, resalta la figura del Papa Francisco y su llamado a la «Cultura del Encuentro».
