El predio de 12 hectáreas en Núñez, administrado por un ente público no estatal, reúne universidades, startups y corporaciones para acortar el tramo entre la investigación y el mercado.
El Parque de la Innovación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ubicado en Núñez sobre el ex Tiro Federal (Avenida Libertador y Udaondo), abrió sus puertas con el objetivo de facilitar la transferencia de base científico-tecnológica. El predio de 12 hectáreas es administrado por un ente público no estatal, bajo derecho privado, con una asamblea mixta integrada por representantes de universidades, empresas y el gobierno de la ciudad.
Según información oficial, el parque cuenta con la participación de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y la Universidad Torcuato Di Tella. La gestión del espacio incluye un laboratorio abierto denominado +54Lab, destinado a proyectos de biotecnología, hardware y otras disciplinas que requieren infraestructura especializada.
El parque ofrece membresías para startups y empresas corporativas. Las compañías interesadas deben postularse presentando un deck, el equipo, el estado del producto, el vínculo científico y la necesidad de espacio o laboratorio. Un comité evalúa las solicitudes y asigna los espacios según la capacidad de uso del metro cuadrado disponible.
El modelo se inscribe en los niveles de madurez tecnológica (TRL, por sus siglas en inglés), una escala del 1 al 9 desarrollada por la NASA para medir el grado de desarrollo de una tecnología. Según los responsables del parque, las universidades trabajan en los niveles 1 a 3, el mercado en los niveles 8 y 9, y el parque se enfoca en los niveles 4 a 7, que incluyen validación, prototipos en condiciones reales y primera unidad comercial.
El parque también forma parte de la red internacional de parques científicos y tecnológicos (IASP), que reúne a instituciones dedicadas a la transferencia de tecnología y la retención de talento. Las áreas prioritarias del predio incluyen biotecnología, agro, salud, inteligencia artificial y aeroespacial.
La iniciativa toma como referencia modelos internacionales como el distrito 22@ de Barcelona, el parque científico-industrial de Hsinchu en Taiwán y el campus Station F en París. En el caso de Buenos Aires, el parque se define como un nodo físico que busca reducir los costos de interacción entre investigadores, fundadores, inversores y empresas.
Las autoridades del parque señalaron que el espacio no reemplaza a la universidad ni al mercado, sino que acorta el tramo entre ambos. La infraestructura incluye laboratorios, bioseguridad y espacios compartidos que una startup no puede alquilar de manera individual.
