El lateral uruguayo anotó el 1-0 ante San Pablo por la Copa Sudamericana en el mismo campo donde su amigo y compatriota sufrió un paro cardíaco hace dos años. Boca empató 1-1 y se clasificó a semifinales.
El defensor uruguayo Leandro Lozano convirtió su primer gol con la camiseta de Boca Juniors en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo, disputado en el estadio Morumbí. El encuentro finalizó 1-1 y el equipo argentino se clasificó a las semifinales del torneo.
Lozano, de 27 años, abrió el marcador a los 15 minutos del segundo tiempo tras recibir un pase al espacio de Leonel Flores y definir con un remate de zurda dentro del área. El tanto fue celebrado con un gesto de dedicación: el jugador apoyó una rodilla en el césped, inclinó la frente sobre un puño y luego envió un beso al cielo.
El Morumbí es el mismo estadio donde el 22 de agosto de 2024, durante un partido de octavos de final de la Copa Libertadores entre San Pablo y Nacional de Uruguay, el futbolista Juan Izquierdo sufrió una crisis cardíaca que le provocó la muerte cinco días después. Lozano, compañero de equipo en aquel entonces, fue quien advirtió el desvanecimiento de Izquierdo y evitó que golpeara su cabeza contra el suelo.
Tras el partido, Lozano declaró: «Dejame mandarle un saludo muy grande a la familia de Juan Izquierdo, porque hoy fue un partido muy especial para mí, acá. Hace dos años perdí a un compañero en esta misma cancha, así que es para ellos». Y agregó: «Cuando llegué al vestuario o estando en el micro, les dije a los chicos que fue como vivir un déjà vu. Más allá de que fue hace dos años, es como que pasó ayer. En esta misma cancha, contra este mismo equipo… Un gol especial, obviamente: el beso al cielo fue para Juan».
El futbolista había manifestado previamente que la muerte de Izquierdo lo afectó profundamente. En declaraciones posteriores a aquel episodio, había explicado que priorizó permanecer cerca de su familia en Uruguay antes de aceptar ofertas del fútbol turco. En 2025 se incorporó a Argentinos Juniors y un año y medio después pasó a Boca, donde disputó su décimo partido ante San Pablo.
Con este resultado, Boca avanzó a las semifinales de la Copa Sudamericana. El tanto de Lozano fue el único del equipo argentino en el partido, que empató 1-1 pero se clasificó por el resultado global.
