El encuentro entre Municipalidad de San Martín e Independiente Rivadavia fue interrumpido por el ingreso de simpatizantes de Atlético Club San Martín al estadio Torito Rodríguez. La CAFS deberá resolver la continuidad del cruce que definía al último semifinalista.
La noche de cuartos de final del Torneo Nacional de Futsal División de Honor que se disputa en Mendoza terminó con la suspensión del partido entre Municipalidad de San Martín e Independiente Rivadavia en el estadio municipal Torito Rodríguez de San Martín. El equipo correntino Marmolería ya estaba clasificado para semifinales.
El partido se desarrollaba con normalidad cuando, a los 11 minutos del primer tiempo, un hombre ingresó a la cancha para advertir que algo ocurría en la zona de las tribunas. Los árbitros detuvieron las acciones y la organización intervino para retirar a las personas que habían ingresado. El episodio generó tensión en el estadio y el partido permaneció detenido durante varios minutos.
Simpatizantes de Independiente Rivadavia afirmaron que algunos de los hinchas que ingresaron al estadio llevaban armas blancas. Esa acusación fue realizada por los propios simpatizantes y no aparece confirmada, hasta el momento, por una autoridad oficial en la información disponible.
Imágenes capturadas de la transmisión mostraron a algunos hinchas de San Martín, entre ellos personas encapuchadas, en las inmediaciones de la cancha dialogando con jugadores del conjunto local mientras el encuentro continuaba detenido. La transmisión oficial del torneo reflejó la situación y posteriormente fue retirada u ocultada del canal de la Confederación Argentina de Fútbol de Salón (CAFS).
Tras varios minutos de conversaciones y de evaluar si estaban dadas las condiciones para retomar el juego, la organización determinó que no había garantías suficientes para continuar. El partido fue suspendido y el resultado deportivo quedó pendiente.
La decisión generó comentarios de hinchas, jugadores y familiares en publicaciones de medios especializados en futsal. Algunos respaldaron la suspensión ante lo sucedido, mientras que otros plantearon que el cruce debía resolverse dentro de la cancha.
El futuro del encuentro quedó en manos del Tribunal de Disciplina de la CAFS, que deberá analizar lo ocurrido en el Torito Rodríguez y determinar qué sucede con el partido correspondiente a los cuartos de final de la División de Honor.
La suspensión llegó cuando ya estaban definidos tres de los cuatro semifinalistas: Marmolería de Corrientes, Flamengo de Comodoro Rivadavia y Alemán de Mendoza. El cruce entre Municipalidad de San Martín e Independiente Rivadavia debía definir el último pasaje. Los dos equipos mendocinos quedaron a la espera de la resolución de la CAFS.
