La camioneta de origen chino combina un motor naftero turbo de 1.5 litros con dos motores eléctricos, ofrece 437 CV y una autonomía eléctrica de 85 km. Llega al segmento dominado por marcas tradicionales con un precio de US$ 59.990.
La gran cantidad de modelos de marcas chinas que llegaron a la Argentina ya forman parte de la escenografía cotidiana de las ciudades. Autos, SUV, crossovers y sedanes, híbridos y eléctricos, los vehículos del gigante asiático ya no son una rareza. De hecho, van a tener su salón propio. Pero lo que todavía no se ve tanto son pickups. Ahí es donde entra la BYD Shark.
Se trata de una camioneta híbrida enchufable, la primera de su tipo en ofrecerse en el país, pero que pronto tendrá compañía con tecnología similar: Ford fabricará una Ranger de este tipo en su planta de Pacheco y se espera que Volkswagen haga lo mismo.
Llega a un segmento dominado por marcas tradicionales, con modelos que mayoritariamente están hechos en el país. Por lo que el desafío que tiene es más grande que el que encuentran otros modelos de origen chino. En Clarín evaluamos a la BYD Shark para conocer sus virtudes y sus puntos débiles.
Un cliente distinto
El usuario promedio de pickups es bien diferente al de vehículos de pasajeros convencionales. La mayoría usa estos modelos también como herramientas de trabajo, por lo que entran en juego más que nunca confiabilidad, durabilidad, amplia cobertura de posventa y experiencia de uso en el pasado con la marca.
Además, no se trata precisamente de vehículos económicos, por lo que la decisión de compra deja muy poco lugar para experimentar con “cosas nuevas”.
Estas particularidades van directamente en contra de las camionetas de origen chino, ya que todavía hay una parte del mercado que desconfía de la evolución de los modelos provenientes del gigante asiático, a pesar de la conveniencia económica que muestran al momento de analizar precios.
En Argentina hay camionetas chinas disponibles hace varios años. Marcas como Poer (del grupo GWM), Foton o Maxus llevan tiempo buscando su espacio a un ritmo de crecimiento mucho más lento que el que lograron los autos y SUV. En ese contexto llega la pickup de BYD, un modelo que aunque sea una camioneta, tiene un enfoque bien diferente al de una herramienta de trabajo.
Cómo anda la BYD Shark
Por supuesto que lo primero que va a llamar la atención a un usuario tradicional de pickups es su sistema de propulsión. Viene con un motor naftero turbo de 1.5 litros y dos motores eléctricos, uno sobre cada eje, lo que le da la tracción en las cuatro ruedas. Los números absolutos son tremendos: todo el conjunto ofrece una potencia máxima de 437 CV y un torque de 650 Nm.
El sistema se complementa con una batería de 29,6 kWh que se puede recargar enchufando y que da una autonomía eléctrica de poco más de 80 kilómetros.
A diferencia de un híbrido convencional, los responsables principales de mover las ruedas son los motores eléctricos, mientras que el de combustión asiste en momentos puntuales y actúa como generador para “producir” electricidad. Y en todos los sentidos genera una experiencia muy distinta a la de otra pickup convencional.
Primero, llama la atención el silencio. Incluso con el motor de combustión en funcionamiento, casi no hay ruidos que se filtren al habitáculo.
Y por supuesto que también impacta su poder de aceleración: el torque eléctrico instantáneo le permite acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos, una barbaridad si consideramos que pesa más de 2,6 toneladas. Por eso también es un vehículo fantástico para realizar sobrepasos.
Pero para aprovechar todo su potencial hay que aprender a gestionar la energía para poder aprovechar todo ese potencial. Si sabemos que vamos a precisar de potencia extra para una tarea puntual, lo recomendable es “guardar” energía en la batería para ese momento. Eso se puede hacer desde la central multimedia.
Si la carga de la batería cae debajo del 20%, corremos el riesgo de no contar con toda esa energía que promete y de obligar al motor de combustión a trabajar de más y, por lo tanto, consumir más combustible. En esas condiciones el consumo puede subir hasta los 16 l/100km.
Esa gestión de energía será vital también al momento de hacer off-road, ya que el reparto de la fuerza se da a través de un software y no mediante elementos mecánicos.
Entonces su rendimiento en esas condiciones dependerá mucho de la energía que quede en la batería. Sin embargo, la primera limitación la encuentra con los neumáticos que trae de fábrica, que son para asfalto y no sirven ni para un “barrito”.
Dinámicamente, es un modelo que funciona muy bien. Su chasis de largueros aloja a la batería en el centro lo que le otorga mayor rigidez a la estructura y reduce el centro de gravedad. Los frenos hacen un excelente trabajo.
Toda su estética general la hacen una pickup pensada más para el esparcimiento que para el trabajo, al menos con esta configuración.
Y si se tiene en cuenta que el conductor tiene que tener en cuenta detalles y elementos que no se tienen con una camioneta convencional, lo más probable es que no sea el vehículo indicado para el conductor promedio de chatas. O habrá que aprender para todo lo que viene por delante.
Precio
Shark DMO PHEV GS US$ 59.990
Ficha técnica
- Largo 5.457 mm
- Ancho 1.971 mm
- Alto 1.925 mm
- Distancia entre ejes 3.260 mm
- Peso 2.665 kg
- Capacidad de carga 835 kg
- Tanque de combustible 60 litros
- Motor naftero 1.5 L turbo
- Potencia 181 CV
- Motor eléctrico 1 Eje delantero
- Motor eléctrico 2 Eje trasero
- Potencia combinada 437 CV
- Torque combinado 650 Nm
- Tracción Integral
- Transmisión Automática
- Velocidad máxima 185 km/h
- Aceleración 0-100 km/h 5,7 segundos
- Autonomía eléctrica 85 km
- Consumo promedio 8,5 L/100 km
Equipamiento principal
- ABS y control de estabilidad
- Airbags frontales, laterales delanteros y de cortina
- Freno autónomo de emergencia
- Control de velocidad crucero adaptativo
- Radar de puntos ciegos
- Sensores de estacionamiento
- Cámara con visión de 360°
- Tapizado símil cuero
- Central multimedia de 12,8”
- Climatizador de dos zonas
