El cantante británico se presentó este jueves ante más de 15 mil personas en el Movistar Arena, en el primero de tres conciertos en el país. Durante el show repasó sus éxitos, habló de su pasado y se refirió a Diego Maradona y Lionel Messi.
El cantante británico Robbie Williams se presentó este jueves por la noche en el Movistar Arena de Buenos Aires, en el primero de tres shows programados en la Argentina, tras veinte años de ausencia en el país. Ante más de 15 mil personas, el artista de 52 años repasó sus principales éxitos y se dirigió al público en varias oportunidades.
Williams inició el concierto con Let Me Entertain You, vestido con un conjunto deportivo rojo con rayas blancas similar al que usó en el Festival de Glastonbury de 1995, aunque en esta ocasión cubierto de brillantes. A lo largo de la noche, intercaló canciones con comentarios y anécdotas.
En uno de los primeros discursos, se refirió a la demora en su regreso: «Me disculpo porque haya tomado tanto tiempo. ¿20 malditos años? Es mi culpa por la…», dijo antes de hacer un gesto de aspirar con la nariz, en referencia a sus problemas de adicciones. «Estuve en rehabilitación 15 veces. Pero estoy bien ahora», agregó.
El cantante también mencionó un episodio de su visita anterior: «Realmente no debería compartir esto, pero recién vi a un fan con el que me acosté la última vez que estuve acá. Y no es quien piensan…», expresó, y luego las cámaras enfocaron a un fan llamado Diego. «Maldita sea, todo el mundo recuerda con quién me acosté la última vez que estuve acá. ¡Jesús!», completó.
Durante el show, Williams interpretó temas como Rocket, Rock DJ, Strong y Better Man. En un momento, junto a su amigo Thom Rylance, de la banda Lottery Winners, probó el conocimiento del público sobre su discografía. «Esta noche es mi carta de amor al entretenimiento», afirmó.
En otro pasaje, mientras sonaban los primeros acordes de She’s the One, un grupo de fanáticas levantó carteles con la frase «Mili is the one». Williams descendió del escenario, tomó la mano de una joven llamada Mili, de 34 años, y le cantó parte de la balada mirándola a los ojos. Minutos después, Mili declaró a Clarín que no sabía de la sorpresa y que sus amigas, del club de fans oficial, habían preparado los carteles. Había llegado a las 5 de la mañana para conseguir un lugar contra la valla.
Hacia el final, Williams se detuvo para observar al público y dijo: «Una vez más me demostraron quiénes son los mejores públicos del mundo». Luego se dirigió a su manager, presente en el estadio: «Rick, asegurate de que Robbie vuelva en menos de dos años».
El cantante también recibió de sus fans una bandera argentina con las caras de él, Diego Maradona y Lionel Messi. «Los mejores jugadores de la historia nacieron en la Argentina», expresó, y se declaró admirador de ambos. Recordó la «Mano de Dios» de 1986 entre risas y afirmó: «No me importa. Porque ese segundo gol fue el mejor gol en la historia del fútbol».
En la parte final, habló de su padre, que padece Parkinson, y de su familia. «Soy una persona diferente ahora», resumió. Cantó My Way, de Frank Sinatra, y cerró con Angels, visiblemente emocionado.
El segundo show de Robbie Williams en el Movistar Arena se realizará el viernes 8 de noviembre, y el tercero, el sábado 9.
