Al menos 1.800 liceos y colegios permanecen bloqueados en Francia. Este martes, estudiantes, padres y la CGT marcharon en varias ciudades para pedir reformas educativas. El gobierno reconoció la legitimidad de las demandas y anunció medidas. Se reportaron incidentes con heridos y detenciones.
Al menos 1.800 liceos y colegios se encuentran bloqueados en toda Francia, y este martes estudiantes, padres y representantes de la CGT marcharon en las principales ciudades del país. Los manifestantes reclaman reformas educativas, como la reducción de las clases con más de 40 alumnos y cambios en el tiempo escolar.
La protesta se inició en una escuela secundaria del suburbio parisino de Créteil y se extendió a Marsella, Burdeos, Estrasburgo, Rennes, Lyon y Nantes, entre otras ciudades.
Los estudiantes denuncian violencia policial durante las manifestaciones. Según informó François-Xavier Lauch, prefecto de Paso de Calais, un joven de 15 años sufrió la amputación de una mano en un incidente frente a un instituto en la localidad norteña de Lens. Lauch indicó que entre 150 y 200 manifestantes lanzaban objetos a la policía cuando intervinieron los agentes antidisturbios. No precisó si se utilizó una granada aturdidora policial ni cómo se produjo la lesión. Se ha abierto una investigación.
La familia de un estudiante de 16 años de Tours presentó una denuncia por violencia policial después de que el joven perdiera la visión del ojo derecho la semana pasada. El fiscal del Estado afirmó que las lesiones del menor son compatibles con el impacto de una bala de goma policial. Se lleva a cabo una investigación policial.
La CGT garantizó la seguridad de la marcha con su servicio de orden para evitar desbordamientos, rodeando a los manifestantes. Jean-Luc Mélenchon, líder de Francia Insumisa, encabezó la marcha en París.
El movimiento se amplía y podría sumar a sindicatos, universitarios y agricultores. La Confederación Campesina (Confédération paysanne) hizo un llamamiento a los agricultores para que se sumen a los bloqueos con sus tractores.
En un hecho poco habitual, la universidad París-Dauphine (distrito XVI) también se encontraba bloqueada este martes.
El 82 por ciento de la población cree que el gobierno no tiene solución para los estudiantes, en medio de un país en tensión y con malestar social por el alza del costo de vida y de los combustibles, que afecta el traslado desde los suburbios.
Respuesta del gobierno
El ministro francés Sébastien Lecornu reconoció como «legítimas» las quejas de los estudiantes y afirmó que el gobierno debe escucharlos. Lecornu ordenó a los ministros abordar las cinco demandas principales, entre ellas la organización de la sustitución de profesores ausentes, la revisión de las largas jornadas escolares y la reparación de edificios deteriorados. Los estudiantes denuncian filtraciones de agua, presencia de cucarachas, derrumbes de techos y calor extremo en verano. Lecornu declaró que los ministros deben presentar propuestas antes de que finalice el mes.
Sophie Binet, líder del sindicato CGT, afirmó que el gobierno tardó demasiado en ofrecer soluciones. Señaló que el número de profesores ausentes no sustituidos se duplicó en diez años y que el tamaño de las clases alcanzó cifras récord. Binet criticó el fuerte despliegue policial y declaró: «Estamos consternados por lo que hemos visto en los últimos diez días y por la represión sin precedentes que el gobierno ha organizado contra las protestas de los estudiantes de secundaria».
Maud Bregeon, portavoz del Gobierno, declaró el lunes a CNews: «Nuestra prioridad es restablecer el orden».
Las protestas comenzaron a finales de septiembre en un instituto de las afueras de París debido a la falta de profesores. El Gobierno se vio sorprendido cuando las manifestaciones se extendieron por todo el país, impulsadas por el malestar ante la desigualdad social y la falta de inversión en el sistema educativo.
Desde el lunes pasado, unas 5.000 personas, en su mayoría adolescentes, han sido detenidas en toda Francia y decenas han resultado heridas. También ha habido profesores heridos. Los daños materiales se estiman en decenas de millones de euros.
Los estudiantes participantes de las marchas en París, Lyon, Marsella, Nantes, Burdeos y Rennes son todos menores. Los ecologistas piden la dimisión del ministro del Interior por la fuerza de la represión policial.
A las protestas se suman una intersindical de Educación Nacional, la CGT, el PS y Francia Insumisa.
El entorno del ministro del Interior, Laurent Nuñez, sostiene que la «policía de policías» ha abierto diez investigaciones desde el comienzo del movimiento.
Las reivindicaciones del movimiento estudiantil deben plantearse «en un marco pacífico», señaló el lunes por la noche Matignon (sede del Gobierno), instando a que la movilización del martes permita «retomar una protesta encuadrada, legal y democrática».
Las fuerzas del orden volvieron a desplegarse para este nuevo episodio de una movilización que ya ha registrado numerosos enfrentamientos y heridos: más de 700 entre los agentes y cerca de un centenar entre el personal educativo, según cifras oficiales.
París blindada
Las clases están suspendidas en una cuarta parte de los centros. En París, la marcha de este martes partió de la plaza de la República hacia la Bastilla y luego a la plaza de la Nación. Toda el área estaba custodiada por policías y gendarmes, camiones hidrantes y carros de transporte de detenidos. El metro permaneció cerrado.
A lo largo del trayecto, los bancos, las boutiques, los McDonald’s y los supermercados cubrieron sus instalaciones con madera. Entre los estudiantes avanzan los casseurs y los Black Bloc, que roban y se enfrentan en plena guerrilla urbana contra la policía.
En Marsella, una marcha no autorizada recorrió espontáneamente el centro de la ciudad al grito de consignas contra la policía. Las fuerzas del orden se vieron obligadas a desviar el tráfico. Numerosas personas iban con el rostro cubierto.
En Burdeos abundaron las consignas contra la policía, como «Todo el mundo odia a la policía» y «ACAB» (All Cops Are Bastards).
Investigaciones por abuso policial
La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) intervino tras la difusión de un video en el que se ve a un policía de civil tocando aparentemente el pelo y el pecho de una joven que había sido detenida en Metz, según informó la fiscalía. El fiscal David Touvet «ha abierto esta mañana una investigación y ha recurrido a la IGPN, con el apoyo de la Oficina contra la Ciberdelincuencia para la parte técnica de las pesquisas destinadas a autenticar y analizar el video», indicó la fiscalía, confirmando una información de RMC.
Marchas en Toulouse
En Toulouse, los jóvenes coreaban «¡Abajo Parcoursup!» mientras encabezaban la marcha acompañados por profesores, padres y representantes sindicales. Parcoursup es la plataforma nacional de preinscripción para el primer año de educación superior. Una parte de los estudiantes de secundaria la rechaza y exige su supresión. En la primera línea de la manifestación iban madres y padres para protegerlos de la violencia policial.
