El exministro de Obras y Servicios Públicos de Corrientes, Marcelo Atilio Falcione, repasó el historial del complejo binacional Garaví-Panambí, cuya concreción sigue pendiente desde hace casi 40 años, y advirtió sobre la necesidad de asegurar contraprestaciones para la provincia.
El día domingo 27 de septiembre del corriente año, diario EL LIBERTADOR publicó una nota redactada por el ingeniero Jorge Gómez, titulada: Garaví como proyecto de desarrollo para Corrientes y Misiones, pág. 14-Sección Opinión. El exministro de Obras y Servicios Públicos de Corrientes, Marcelo Atilio Falcione, manifestó que comparte en todos sus términos las expresiones formuladas por el ex Presidente de la Federación Económica de Corrientes. Además, señaló que las referidas manifestaciones le hicieron recordar un artículo que escribió sobre dicha temática en octubre de 2021, que se permite reproducir con correcciones y adecuaciones. Lo entonces redactado se tituló: Garaví no debe ser otra Yacyretá.
A mediados de octubre de 2021, la prensa informó sobre la intención de reactivar el proyecto de la hidroeléctrica en Garaví. Básicamente se informaba sobre el encuentro de cancilleres de Brasil y Argentina en Brasilia, donde al tratar los principales temas de la agenda bilateral los ministros acordaron convocar a la Comisión Técnica Mixta a cargo del Proyecto Hidroeléctrico Binacional de Garaví en el tramo compartido del río Uruguay.
A pesar del tiempo transcurrido, respecto del proyecto en general que está demorado en casi 40 años aproximadamente, sin poder concretarse, Falcione entendió apropiado reiterar las reflexiones y sugerencias oportunamente aportadas y que mantienen vigencia. El artículo en cuestión refería a los pasos que dieron funcionarios de ambos países, en 2019, para reflotar el proyecto de la represa hidroeléctrica de Garaví.
Recordaba que: -El día 7/06/2019, los medios escritos locales anunciaban la visita de Bolsonaro: por otra represa con Brasil. -El 8/06/2019, se aborda la misma temática con el título: La represa de Garaví figura en la intención de Macri y Bolsonaro.
Al respecto también se supo expresar el intendente de Garruchos, Alejandro Minigosi, pidiendo la intervención de la Provincia en la ejecución de la represa, para que no pase con Garabí lo de Yacyretá. Sobre el particular Falcione escribió un par de artículos titulados: Garaví-Panambí complejo de centrales hidroeléctricas, publicado en Revista de Extensionismo, Innovación y Transferencia Tecnológica-Claves para el Desarrollo-Volumen 1-mayo 2014. Más adelante publicó un nuevo comentario advirtiendo que el proyecto sobre el río Uruguay no podía correr la misma suerte que el emprendimiento ejecutado en el río Paraná.
Corresponde recordar que el complejo de centrales hidroeléctricas Garaví-Panambí resulta ser un emprendimiento de generación energética binacional (Argentina-Brasil), previsto instalarse en el río Uruguay a la altura de las localidades de Garaví (Corrientes) y Panambí (Misiones). La inversión total rondaría los 5.200 millones de dólares.
Un antecedente insoslayable es que, en abril de 2014, hace ya 12 años, se realizó en la ciudad de Santo Tomé una jornada de trabajo de la Comisión Departamental Garaví-Panambí que comprende a las localidades de Santo Tomé, Gobernador Virasoro, Garruchos y Garaví; donde participaron autoridades municipales y legisladores, también ex gobernadores como Raúl Romero Feris y Arturo Colombi.
Además, se hizo presente una delegación de la ciudad brasileña de Sao Borja (Estado de Rio Grande Do Sul). La importancia del encuentro radicó en la uniforme opinión de auspiciar el proyecto. La declaración que surgió de ese encuentro decía: Se solicita la realización de un estudio y proyecto ejecutivo de un polo de desarrollo agroindustrial energético múltiple sustentable, en el área de influencia de la Represa Garaví. Dicho estudio o proyecto debe contemplar obras de infraestructura, energía, vial y riego. Confiamos en que nuestra solicitud pueda ser incorporada en breve al Proyecto Ejecutivo Garaví.
Estaba previsto que ese documento llegara a las autoridades nacionales con el objetivo de que tengan en cuenta varios aspectos importantes que reclaman las comunidades en relación al emprendimiento. Así, el proyecto se acorazaba en el entusiasmo de los correntinos y los vecinos. Ya en 2006, el gobierno provincial de entonces definió como una política de Estado el desarrollo de la hidroeléctrica en las aguas del río Uruguay. Detalle, no menor, que Falcione se permitió resaltar en el documento final del encuentro de Santo Tomé en 2014.
Justamente en esa jornada de trabajo se adoptó la firme decisión de requerir la realización de un proyecto ejecutivo de un polo de desarrollo agroindustrial y energético sustentable, que contemple obras de infraestructura (hospitales, escuelas y viviendas); viales (nuevas carreteras, autovías); de energía (líneas de transmisión estaciones transformadoras y distribución); de sanidad (acueducto a Virasoro). Todo esto apuntado a los departamentos y municipios en la zona de influencia de la represa.
Como ejemplo puede citar una vieja idea, en el sentido de exigir el producido de una de las turbinas del complejo para uso y consumo de la provincia y -cálculos de por medio- de resultar tal producido sobreabundante, el saldo percibirlo en dinero producto de la venta de la energía remanente.
Esto, independientemente de las regalías hidroeléctricas que por ley corresponden. Se deberá exigir también, en la elaboración del mencionado proyecto ejecutivo con costo al presupuesto de la represa, la efectiva participación de los actores provinciales y municipales. Hay que recordar que luego de la reforma de la Constitución nacional (en 1994) su artículo 124, segunda parte, establece: Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio. Como consecuencia, Corrientes por intermedio de sus autoridades debe prestar su consentimiento para la utilización de su recurso natural (suelo, curso de agua y lecho del río Uruguay). Esta autorización, si es necesario, debe ser previamente concretada con las autoridades nacionales, para evitar la situación del hecho consumado. Ello en el contexto de una responsable y además institucional negociación, pero previa al inicio de la ejecución de obra, pues reviste fundamental importancia. En definitiva, se debe hacer saber que el Estado provincial prestará la autorización del uso de su recurso natural, en la medida que se asegure una real y concreta contraprestación. Esta será la única forma de garantizar que no se repita la negativa experiencia de Yacyretá y sacar verdadero provecho al nuevo emprendimiento. Así mismo, aquellas recomendaciones, sugerencias y advertencias formuladas en el año 2014, reiteradas en sendas publicaciones en 2019 hasta llegar a la actualidad, mantienen su vigencia. Estaría bueno que nuestros gobernantes provinciales las tengan presentes al momento de las decisiones, de tal modo que permitan la ejecución del proyecto Garaví sin tropezar con los errores de Yacyretá.
Pasa el tiempo y el imperativo se mantiene inalterable. De hecho, Garaví lleva aproximadamente cuatro décadas de tratamiento sin avance. En julio de 2019, antes de la pandemia, Falcione advirtió: Con el déficit energético que afronta la Argentina no puede darse el lujo de semejante demora. Aquel llamado de alerta es hoy, 7 años después, un exordio plenamente vigente.
Una ley que es letra muerta
Respecto del proyecto Garaví corresponde destacar la intervención en los últimos tiempos de cuatro gestiones presidenciales: Kirchner-Lula Da Silva; Macri Bolsonaro, Bolsonaro-Fernández, y ahora Milei-Lula Da Silva.
En el marco de lo actuado por estos mandatarios siempre quedó flotando la intención de reactivar el proyecto de la hidroeléctrica, pero poco se sabe sobre el tema y si tuvo algún avance. Falcione se permite recordar que, en el año 2014, la Legislatura de Corrientes dictó la Ley Nº 6.297, por la que se crea una Comisión Bicameral especial de seguimiento para cada uno de los Emprendimientos Hidroeléctricos construidos y/o a construirse que afecten nuestro territorio provincial (artículo 1).
Estas comisiones serían las encargadas de implementar, auspiciar, gestionar, controlar, las acciones que hacen a la salvaguarda de los intereses de los correntinos. Es el caso, que públicamente poco se supo del actuar de las comisiones en cuestión, con lo cual los términos de la Ley 6.297 resultaron ser una suerte de letra muerta, como se estila decir. De allí el propósito de recordar parte del historial de la represa Garaví-Panambí, con la intención de que se pueda concretar con los beneficios señalados evitando con ello que se transforme en otra Yacyretá, en cuanto a la falta de los beneficios adicionales que traen aparejados las obras de esta naturaleza.
El autor es ex Ministro de Obras y Servicios Públicos Provincia de Corrientes. Período 2005-2009.
