El oficialismo cuenta con 21 senadores propios y requiere 37 adhesiones para aprobar la iniciativa. La última reunión de comisión fue el 15 de septiembre y desde entonces el debate está paralizado. En Corrientes, el gobernador Juan Pablo Valdés se pronunció a favor de eliminar las PASO y afirmó que sus dichos sobre la reelección de Milei fueron tergiversados.
El bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado de la Nación cuenta con 21 legisladores propios y necesita 37 votos para aprobar la reforma electoral, lo que implica sumar al menos 16 apoyos de otros espacios políticos. Esa cuenta, según fuentes parlamentarias, no se cierra y la Cámara alta mantiene una actividad limitada desde hace semanas.
La última reunión de comisión sobre el proyecto se realizó el 15 de septiembre. Desde entonces, el debate permanece paralizado. Mientras la atención se concentra en Diputados por el tratamiento del Decreto 70/2023, en los pasillos del Senado la reforma electoral no registra avances.
Bullrich espera que la Casa Rosada consiga los votos
La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, dejó en manos del Poder Ejecutivo nacional la posibilidad de avanzar con la iniciativa. Desde su entorno indicaron que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, «estuvo en Francia con los gobernadores» y «es quien se junta con ellos», por lo que le corresponde a él reunir los votos. Bullrich, en cambio, se ocupará de los senadores «sueltos», aquellos que no responden al peronismo ni a un gobernador.
Fuentes cercanas a la exministra de Seguridad señalaron que «hace una semana y media que fueron a París y no solo no hay un adelanto en la conversación, sino que no hay ni un gesto al respecto».
Diferencias de fondo y falta de confianza
El Gobierno sostiene que solo plantea la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y que el proyecto de Ficha Limpia se discuta dentro de la misma ley. Los bloques aliados, en cambio, prefieren un proceso de suspensión de las primarias y que la iniciativa que restringe candidaturas de personas con causas penales se debata por separado.
A esas diferencias se suma un problema de confianza. Los gobernadores no creen en la palabra del oficialismo de no presentar candidatos en las provincias donde compitan directamente. «No hay una sola señal que indique que van a cumplir, el caso de Catalán es el mejor ejemplo», explicaron las fuentes, en referencia a Lisandro Catalán, exvicejefe de Gabinete, que ya se lanzó en Tucumán, provincia donde el gobernador peronista Osvaldo Jaldo acompañó a LLA en las votaciones. «Si hay una provincia en la que se esperaba que esto no sucediera, era Tucumán», añadieron.
Santilli y los gobernadores radicales
Se espera una ronda de encuentros «mano a mano» entre Santilli y los gobernadores, en especial los radicales, ya que siete de los diez senadores de ese bloque responden a los ejecutivos de sus provincias. Cada mandatario llega con reclamos que abarcan desde obras y apoyo financiero hasta la definición del posible candidato que los suceda.
Un caso mencionado es el del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, que no tiene reelección y a quien los libertarios proponen como sucesor a Luis Petri, un radical hoy alineado con LLA y enfrentado con él. La Justicia Electoral advirtió que los plazos se agotan y, según analistas, a LLA solo le quedaría el Presupuesto para negociar.
La postura de Corrientes
En ese contexto se inscriben las declaraciones del gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, en su primera rueda de prensa tras regresar del Argentina Week en Francia. Valdés salió al cruce de una publicación del diario Clarín que le atribuía un respaldo absoluto a las intenciones reeleccionistas del presidente Javier Milei.
El mandatario provincial aseguró que sus palabras fueron tergiversadas y explicó que, ante la consulta sobre si el país necesitaba que el Presidente renueve su mandato, respondió que es el propio Milei quien necesita ser reelegido.
Valdés reafirmó que su prioridad es «consolidar el proyecto de la Provincia y defender los intereses de los correntinos», y pidió a la Unión Cívica Radical recuperar sus lineamientos históricos y trabajar en un proyecto propio.
El gobernador también se pronunció a favor de eliminar las PASO por «su enorme costo para las arcas públicas», y sostuvo que los partidos ya cuentan con herramientas internas para definir sus candidatos.
Esa postura lo acercaría al planteo de la Nación y lo alejaría de los aliados que prefieren suspender las primarias, aunque sin un alineamiento automático. En un Senado donde LLA necesita 16 votos ajenos, el diálogo con las provincias, con las bancas como moneda de negociación, sigue siendo el eje de la reforma.
