El gobierno argentino dio un plazo de 48 horas para que el funcionario diplomático salga del territorio nacional, tras un intercambio de declaraciones con el gobierno de Irán.
El gobierno argentino declaró «persona non grata» al encargado de negocios de Irán, Mohsen Solani Tehrani, y le conminó a abandonar el país en un plazo de 48 horas. La medida fue anunciada por la Cancillería argentina a través de un comunicado oficial.
La decisión se fundamenta en las expresiones del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, que rechazó la designación del gobierno argentino de la Guardia Revolucionaria como «organización terrorista». Las autoridades iraníes calificaron la denominación como un «grave error de cálculo» y una «ofensa», acusando a la Argentina de contrariar normas del derecho internacional.
En respuesta, la Cancillería argentina, mediante un texto firmado por el canciller Pablo Quirno, sostuvo que tales acusaciones son «falsas e improcedentes». Afirmó que la injerencia en asuntos internos provino de Teherán y no de Buenos Aires.
El comunicado oficial también hizo referencia al caso AMIA, recordando la «persistente negativa» de Irán a cooperar con la Justicia argentina y a cumplir con los pedidos de extradición de los iraníes procesados por el atentado de 1994. Asimismo, señaló como particularmente grave la designación en cargos de alta responsabilidad de personas requeridas por la Justicia argentina.
Por estas razones, el gobierno argentino afirmó que «no tolerará agravios ni injerencias de un Estado que ha incumplido de manera sistemática sus obligaciones internacionales». Esta es la segunda crítica pública que Irán dirige a la Argentina en el contexto de los recientes ataques de Estados Unidos e Israel.
