En la localidad de San Carlos, la tradición del Tatá Yehasá o paso por las brasas se cumplió en la medianoche de ayer, en el marco de la festividad de San Juan Bautista.
La tradición de la festividad de San Juan Bautista se mantiene en la localidad de San Carlos, donde en la medianoche de ayer se realizó el Tatá Yehasá o paso por las brasas.
Las actividades comenzaron desde la tarde de ayer en el predio de la Capilla San Carlos Borromeo. El evento incluyó la pelota tata, el toro candil y el convite de empanadas y tortas fritas, previo al momento central de la noche.
Marta Melgarejo, secretaria de la iglesia local, declaró a EL LIBERTADOR que esta celebración, enmarcada en el corredor jesuítico guaraní, busca mantener viva la llama de la identidad.
A las 00:00 horas se inició la costumbre ancestral del paso por las brasas, en el día de San Juan Bautista. Los fieles caminaron sobre el carbón encendido como acto de fe y demostración de devoción y fortaleza espiritual.
Antiguamente, esta práctica se realizaba para asegurar la supervivencia durante la temporada de sequía (matari’i i raro). En la actualidad, representa una conexión espiritual con el Mana y un rito de purificación para el cuerpo y el alma de quienes cruzan las brasas.
