Durante la madrugada de este jueves, personas desconocidas ingresaron a la Escuela N° 88 del Centenario de Monte Caseros, forzando rejas y puertas, revolviendo documentación histórica y sustrayendo elementos de valor. La comunidad educativa informó que el equipamiento dañado fue adquirido mediante esfuerzo propio.
Un hecho delictivo ocurrió en la madrugada de este jueves en la Escuela N° 88 del Centenario de Monte Caseros, provincia de Corrientes. Según informaron fuentes oficiales, personas desconocidas ingresaron al establecimiento, forzaron rejas y puertas, revolvieron oficinas administrativas y sustrajeron elementos de valor.
La escena fue descubierta minutos antes de las 7 por la vicedirectora y la portera del establecimiento al abrir el edificio para iniciar la jornada escolar. Al llegar a la zona de Dirección, notaron que la reja, el marco y la puerta de madera habían sido destrozados.
De acuerdo con la reconstrucción de las autoridades y peritos policiales, los autores habrían trepado el muro perimetral posterior que da a la calle San Martín. Una vez en el patio interno, retiraron la reja de la cocina-comedor, abrieron una ventana y cortaron candados para atravesar distintos sectores. Para ingresar al despacho principal, utilizaron una barreta con la que hicieron palanca hasta destruir la reja de contención y los vidrios.
“Fueron reja tras reja, candados… Trabajaron con mucha tranquilidad porque durante la noche no hay sereno. Las cámaras de seguridad del jardín lindero son las que ahora están aportando imágenes clave para la investigación”, declaró la directora del establecimiento, Karina Zambón.
Hasta el momento, la institución constató el faltante de un micrófono nuevo, mientras que un bafle comprado el año pasado fue encontrado abandonado cerca del sector del jardín. Las autoridades escolares señalaron que el mayor daño radica en la rotura de las aberturas y el desorden en la documentación oficial, con cajones violentados y legajos desparramados.
La cooperadora escolar indicó que gran parte del equipamiento dañado o sustraído se había adquirido mediante rifas y bingos organizados por docentes y familias. La reposición de aberturas, rejas y cerrojos requerirá una suma elevada de dinero debido a la antigüedad del edificio.
A pesar del trabajo de los peritos en el lugar y las demoras iniciales por el secuestro de las llaves de las aulas —que habían quedado atrapadas en la Dirección violentada—, las clases se dictaron con normalidad. La Policía analiza los registros fílmicos para identificar a los responsables.
